A temporada muerta, temporada puesta. Hace unos días empecé a preparar esta entrada y fiel a mi costumbre, me líe a meter halfs como si no hubiera mañana. Menos mal que Txema es bastante más coherente que yo (como que toneladas) y me ha parado los pies, que si no, pues en mayo ya iría con la lengua fuera, y quejándome de todo… Aparte ayer, que volví de las primeras sesiones del curso nacional de entrenador nivel I de la FETRI, vengo bastante concienciado para hacer las cosas bien. Habrá que aprovechar el momento, y sobre todo, actuar con lógica.

Volviendo de Madrid con Iván comentábamos cuáles eran nuestros objetivos principales. El mío lo tengo bien claro. Quiero llegar fuerte al IM de Frankfurt y hacer el maratón en menos de cuatro horas. Igual que en el Ironman de Barcelona me bajé de la bicicleta y noté que las piernas no me daban, quiero llegar a Alemania con la tranquilidad de que voy a hacer bien el maratón. Y creo que esto pasa por mejorar la técnica, pero sobre todo por mejorar mi habilidad sobre la bicicleta, por coger el fondo suficiente como para no desfondarme yendo a buenas velocidades. Sin tener en cuenta el rodillo, que aquí en Valladolid es fundamental, creo puedo pillar buenos grupos. Iván me ha dicho que en el Tripi hay grupos guapos con los que trabajar bien las salidas de los fines de semana. Quiero planificar y entender el por qué de las sesiones de entrenamiento encima de la bici y cumplir a rajatabla lo que esté marcado. Creo que el bkool, que con un poco de suerte estará arreglado en quince días, me va a ayudar en la planificación. Este año le voy a sacar mucho rendimiento, voto a Bríos.

Sea como sea, creo que he de focalizar sobre la bici y hacer un buen ejercicio de transiciones y acostumbrar al cuerpo a las tiradas largas de bicicleta + carrera a pie. Si echo la vista atrás, veo los sufrimientos de Rioseco o Lantadilla, incluso Logroño, y no quiero que en 2015 sea así. Quiero saltar de la bici a tope y disfrutar del maratón como un enano. Cuesten los entrenamientos que cuesten.

Aparte, una vez acabado el IM, me regalo un ultramaratón. He puesto los ojos en el Ultrapirineu, aunque no sé si será posible, dado que tiene números clausus. Por el momento sólo he hecho una media maratón de montaña, pero me llama muchísmo la atención y me hace muchísima ilusión intentarlo. Una vez superado el IM de Frankfurt, tendremos apenas dos meses para prepararla. A ver.

Por tanto: dos picos de temporada: Julio y Septiembre.

En medio del camino, solo dos halfs: Zarautz, con toda la gente del club, y Bilbao. Que conste en acta que hace dos semanas, antes de que Txema me frenase los pies, quería haber hecho también Coruña y Riaño. La cabra tira al monte.

Dentro del proceso de mejora en la carrera a pie, el principio de la temporada comienza con el maratón de Barcelona. Objetivo: hacer tres horas veinte, lo que supone mejorar diez minutos la marca del año pasado. Ahora mismo no, pero creo que con cuatro meses por delante, es posible conseguirlo.

Y solo quedaría la Polar Gran Fondo La Mussara. 189 kilómetros de marcha cicloturista que pondrán a prueba, a apenas un mes de Frankfurt, si he conseguido mejorar encima de la bicicleta.

En medio, supongo que habrá pruebas imprevistas. De aquí a final de año voy a correr carreritas de cross, todo menos de diez kilómetros (tampoco me apetece más), y luego, pues imagino que el día a día obligará a competir en alguna cosita más. Pero por ahora, el grueso de la temporada es este.

¡A por él!