“Seré el ultraman español más joven. Seré el 5º o 6º más joven de la historia en clasificarme para Ultraman Hawaii. Seré Ingeniero , seré currante , seré buen amigo , buen novio , seré buen hijo y hermano , ayudaré con toda mi energía por poco que sea a esos que más lo necesitan. La vida tiene fecha de caducidad , mis sueños también. El 19 de febrero de 2016 comenzará un gran viaje. Lo sé. Seré todo lo que pueda ser.” Eso me dije un 24 de Abril. Un día antes de coger un vuelo para irme a la Titan Desert.

Soy Samuel Martín Morales , tengo 24 años y nací en Tenerife. Mi vida ha estado llena de casualidades, que quizás, he buscado. Corría 110 vallas y me vió un tío que me dijo “ saltas mucho pero corres poco, ve y prueba el voleibol”. Ese tío nunca más lo he vuelto a ver. Así que paso por el pabellón, encuentro que el entrenador es un amigo de mi hermano, me quedo, entreno, me gusta. Empiezo a luchar mi mejoría, me ficha otro equipo, me convoca la selección canaria, juego la Superliga Junior y conozco al UPV en un Campeonato de España. Empiezo la universidad, me fichan , juego en FEV (2ºB de fútbol) nos clasificamos para subir a 2º y una tarde tonta de domingo jugando a fútbol hago una Gravesinha y me dejo el ligamento cruzado deshilachado como el tapete de la mesilla de noche de mi abuela. Empiezo la rehabilitación: “fortalezca usted”, “Haga bici usted”, “Va mejorando, nade usted” y “antes de darle la baja corra usted”. Movimiento lineal para la rodilla, y una dirección clara en mi vida: Los Retos.

Decidí apuntarme a una media maratón, estaba hirviendo la olla del running, pero no había explotado. Hablo de 2010 ,l a hice y para demostarle a mi padre que se podía mejorar. Me fui a Tenerife a correr otra. De ahí me preparé mi primer triatlón, el Half Challenge Barcelona, ya que había empezado a tocar las tres disciplinas. Ahora veo lo globero y temerario que he sido. Voy me convierto en Medio Ironman y me vuelvo a Valencia. Decido irme a Múnich por aquello de aprovechar el alemán, me pongo a trabajar y nos atracan a punta de pistola y una máscara de Scream. Cagado. No va bien el año y me vuelvo.

Vuelvo a Valencia, y esos reyes mi padre decide hipotecar su ilusión (su bici) por comprarme una cabra a mí. Salgo con ella y me encuentro con un tío (y ahora amigo) que estaba organizando un larga en Gandía, llegó a casa, abro el Facebook y un sorteo. ¿Dónde se realizará la próxima prueba en España? Pues joder en Gandía . Sigo estudiando en la biblioteca y cuando estaba metido en un pozo de nuevo, me llega un mensaje que he resultado ganador. No me lo creía .

Hago un curso de motivación, de Juan Planes , sí sí , el de Pollos Planes motiva que da gusto; me convierto en pequeño saltamontes, soy consciente que todo depende de mí y de mi ganas por cumplir mis sueños, así que me apunto a un concurso para ir a Etiopía a correr una maratón… Y lo gano.

Samuel Martín

En agosto de 2014 me iba para allá, así que tenía que iniciarme en el Trail. Mi padre quería hacer el Camino de Santiago pero no solo, así que le propongo ir de Bilbao a Santiago en die días. Él en bici y yo corriendo. Lo hago, me voy a Etiopía , sigo alucinando con la vida y con esas sonrisas de los que menos tienen. Me preparo el larga distancia, yo solito con mis conocimientos nulos sobre preparación pero infinitos sobre mi mente y mi cuerpo. En el camino conozco a otro tío (y ahora amigo) que se prepara el Ultraman de Florida. “Ye estás #toloco pero voy detrás de ti, acuerdáte” le dije. Termino el larga distancia, gano un concurso para irme a la Titan (no sin infinitas noches sin dormir) y por fin ahí aparecen en mi vida apoyos. Primero Madform, luego Aquon, luego Kross (que me presta una bici porque a 3 semana de irme a la Titan no tenía BTT) y por fin un entrenador: Rubén, que con su equipo intenta hacer milagros para llevarme -o más bien traerme- sano de la Titan.

El día de antes de volar me llega un mail: “Congratulations, que se va usted a Florida caballero, pase por caja”. En ese momento , me meto en el jaleo más grande que me he metido hasta ahora. Y aquí estoy. Luchando con la dureza inexplicable de este camino y sin saber como irá lo que me espera en dos meses.

¿Qué pasa ahora? Pues que ruego para que ni IND, ni Madform, ni Isostar, ni Sanus, ni Gobik (todos ahora amigos) me abandonen estos dos meses que me quedan. Y para devolverles esa dedicación a mi persona decido devolverle a alguien todo ese amor y esfuerzo. Así que empiezo a buscar casos de enfermedades raras con las que pueda compartir algo. Encuentro a Eidher. Es un niño con infinitas ganas de luchas, sufre una enfermedad rara única el mundo. Su nacimiento es un hecho inexplicable para la ciencia. La alteración genética que padece es “incompatible con la vida”. O eso dicen los médicos, porque Eidher tiene dos años y aunque padece problemas de salud continuos que afectan a buena parte de sus pequeños órganos, su sonrisa y alegría contagian a toda la familia. No dudes en visitar su Facebook.

Samuel Martín

Así que aquí estoy , con intensidad, contando mi historia , invierto diez horas en mi trabajo en el Dep. de Logística de una multinacional en Barcelona, estudiando en Valencia (amigo íntimo de Renfe), con mis amigos desperdigados por el mundo, mi novia en Alicante, mi familia en Tenerife, y preparando con apoyos justos este Ultraman dónde lo más difícil es entrenar el corazón.

Como comentaba un amigo “la realidad es que es una prueba que trasciende a lo moral. Sin importar el nivel al que lo hagas, llega un momento donde la única energía que te hace avanzar es la que tienes dentro, esa que va más allá de los músculos y de lo que corre por tu sangre.

Va más allá de la mente ya que también requiere una desconexión del dolor y el cansancio. Requiere una fortaleza que venga de los más profundo de ti y de esa energía intangible que da la motivación.”

Es por eso, que montó dos acciones: una un crowfounding con la que intentar llegar a cubrir gastos de un documental, documental en el que compartiría el paralelismo de mi historia y la de Eidher. Lucha diaria por conseguir un sueño, superar barreras y días malos para seguir sumando, y no perder la esperanza, para finalmente dos corazones canarios vuelen a EEUU para cumplir eso , que no es otra cosa , que la vida.

La segunda acción será vender camisetas solidarias en la que los beneficios vayan a la asociación de Eidher. No tendré muchos impactos mediáticos, pero quiero también que mis patrocinadores vean recompensadas su esfuerzo, porque en ningún momento se han basado en los impactos si no en el fondo de esta historia.

Esta mi historia, puede salir bien o mal, pero seguro que he luchado por ser todas estas líneas, por ser todo lo que puedo ser.

#LiveSanus #LiveAuthentic #BeAllYouCanBe #NeverStop #FundacionEidher