Según una encuesta realizada hace un rato por WhatsApp en un par de grupos, aburrido mientras esperaba a coger el AVE de vuelta a Valladolid, un 83% de los triatletas pensamos que, cuando vamos a la piscina, hemos de nadar en el carril rápido. De hecho, más que carril rápido, deberían llamarlo “el carril de los triatletas“.

Porque claro, cuando entramos en la zona de baño se ve a la legua que somos triatletas, y deberían cedernos un carril solo para nosotros: llevamos palas, aletas, snorquel, corrector de brazada, a veces vamos con el neopreno y, siempre, siempre, llevamos un gorro en el que se ve bien el grande el logo de Ironman, Challenge o el triatlón sprint de Lantadilla.

Que se sepa lo que somos.

Lo que ocurre es que el carril rápido no es para todos los públicos. Y luego está la gente que no se fija en qué pone en los conos delante de la piscina: carril de cursos infantiles, carril libre, carril lento… Y carril rápido. ¿Quieres saber, siendo triatleta o no, si este último se adapta a ti? Pues hazte estas preguntas y resolverás las dudas en un minuto.

¿Voy con bermudas a la piscina?

Posiblemente es la pregunta más importante de todas. En la piscina abundan los nadadores que vienen -con toda la lógica del mundo- a nadar tranquilamente, sin presión de ningún tipo, acumulando largos, imbuídos de esa maravillosa idea de que la natación es el deporte más completo de todos (ya conocerán el triatlón, ya). A no ser que estés usando las bermudas para hacer natación de arrastre… El carril rápido no es, posiblemente, la mejor opción para ti.

Al carril rápido se viene a sufrir. A jadear.

¿Voy a hacer series, o he venido de relax?

Si vienes a pasar el rato, a acumular largos, metros o kilómetros, quizás no convenga que uses el carril rápido.

Déjaselo a aquellos que vayan a pegarse la paliza padre, que parezca que en cada serie vayan a dejarse el corazón. Fuera aparte de porque posiblemente vayan más rápidos que tú, es que os vais a estar molestando mutuamente.

Y si por favor, sigues pensando que el carril es para todos y que nadando tranquilamente a braza, despacito y con calma tienes el mismo derecho -que sin duda lo tienes, los conos no dejan de ser indicativos- de usarlo, pero vives con miedo a que en una serie con palas y aletas te peguen un zurriagazo, no le mires con cara de profundo odio.

¿He visto que pone “carril rápido” en el cono de delante de la piscina?

Si eres de los que les da igual el carril, y siempre vas al del medio porque es la tendencia natural… Por favor fíjate en los conos amarillos que hay delante de cada uno de ellos. Como decíamos al principio, “carril libre” o “carril lento” son otras opciones en las que pasar un buen rato.

¿He salido del agua antes que Javi Gómez Noya o Pablo Dapena en un triatlón?

La pregunta también se puede hacer con Carolina Routier, Sara Pérez, Carlos López o Lucy Charles. Que a la postre son verdaderamente los que nadan rápido. El resto… pues nadamos deprisa. Y punto. ^_^

Ahora en serio. Si vas a la piscina, y ves que en el carril va entrando gente que va a ritmos más rápidos que los tuyos, no es ningún drama cambiarse de carril. Todo sea porque a todos nos salga el mejor entrenamiento y tratemos de molestarnos lo menos posible.

Organización, aunque sea poca.