Caryn Lubetsky es una triatleta estadounidense, finisher de dos ironman: Florianópolis (Brasil) en 2013 y Frankfurt (Alemania) en 2014. Si nada se tuerce, este próximo fin de semana volverá a escuchar aquellas maravillosas palabras de “You are an Ironman” por tercera vez, en el Ironman de Florida.

Pero esta vez no lo hará sola, lo hará ayudando a Kerry Gruson, tetrapléjica, a alcanzar su sueño de completar un Ironman.

Lubetsky, de 44, remolcará a Gruson, de 68, en un kayak unido por una cuerda a su cintura a lo largo de los 3,8kms de natación; en la bicicleta, tendrá unida la silla adaptada de Gruson a su bicicleta durante los 180kms; y en el segmento de carrera a pie, con su maratón, irá empujándola. Es todo un reto, no solo por la gestión y el esfuerzo, sino también porque Gruson, igual que ella, necesitará hidratación a lo largo de toda la prueba, aparte de las incomodidades físicas que suponen para ambas. Pero como dice la propia Lubetsky en su cuenta de instagram…

El reto físico será agotador, el desafío mental intenso, y la recompensa inconmensurable.

No será la primera vez que Lubetsky acompañe a Gruson en una prueba Ironman. Ya hace unos días, el pasado 26 de Octubre, dentro de su plan de entrenamiento, ambas fueron finishers del IM 70.3 de Miami, ciudad de residencia de la primera, prueba que completaron en 7h21′.

Ya sabéis que en Planeta Triatlón todas estas muestras de superación, de que la gente no tenemos límites, o que como dice el propio slogan de Ironman “todo es posible” nos ponen los pelos como escarpias. Y es que la gente normal podemos hacer, si nos lo proponemos, cosas acojonantes: Lubetsky es abogada, profesora de derecho, madre de tres hijos, entrenadora de campo a través y ultrarunner y para ayudar a Gruson a cumplir su sueño ha entrenado, en los últimos meses, entre 30 y 40 horas a la semana. Uff.