El pasado 24 de marzo un casi desconocido Casper Stornes estrenaba, en la Copa de Europa de Quarteira, bicicleta: una Specialized Venge Vias. Aquel día, en el que subió al tercer cajón del podio, lograba su primer éxito internacional. Hasta entonces había destacado en campeonatos nacionales noruegos -fue campeón en 2016-, y por algún podio a nivel junior. Poco más.

Un mes y una semana después, en la isla caribeña de Bermuda, en su cuarta participación en una serie mundial, sorprendía a propios y extraños haciéndose con la victoria. Se convertía así en el triatleta de menor edad en lograrlo.

Su triunfo se basaba principalmente en un segmento ciclista sin precedentes en el que metía más de un minuto y diez segundos a su compatriota Gustav Iden. Como en Quarteira, Casper pedaleaba la Specialized Venge Vias. Hasta estas dos pruebas nunca había destacado en el segmento ciclista: 18º en Huelva, 40º en la Gran Final de Rotterdam, 13º en Malmöe (dentro del grupo perseguidor)… Nada reseñable.

New bike day😍 thank you @sykkelbutikken !!! Looking forward to kick off the season this Saturday on this machine🚴🏽‍♂️🚴🏽‍♂️ #specialized #vengevias #sykkelbutikken #disc

Una publicación compartida de Casper Stornes (@casperstornes) el

¿Qué ha cambiado entonces? ¿Puede una sola bicicleta ayudar tanto a un deportista? Quizás una bicicleta no, pero el acople corto que ha montado en estas dos pruebas sobre la Venge, sí. Bermuda no era precisamente una carrera de segmento ciclista plano -455 metros de desnivel acumulado en 40 kilómetros- pero ir acoplado durante gran parte de los tramos cómodos pudo permitir a Casper tomar distancia con respecto a sus rivales.

En este vídeo de Specialized se explica -con acoples largos, eso sí, no permitidos en corta distancia- que se pueden llegar a ganar hasta 1:40 en cuarenta kilómetros, con datos obtenidos en túnel del viento.

Casper no es el único triatleta que utilizó en Bermuda estos acoples cortos. Pero como Flora Duffy en féminas, fue el único que pudo sacarle partido, al rodar gran parte del segmento en solitario.

Si a su uso le sumamos que tanto Casper como sus compatriotas Gustav Iden y Kristian Blummenfelt llevaban un mes entrenando en Sierra Nevada en altura, con foco principal en el segmento ciclista -las palizas que se han pegado se pueden ver en sus perfiles de strava-, quizás podamos explicar gran parte de su excelente rendimiento este pasado fin de semana.

En doce días tenemos Yokohama. Veremos si es flor de un día o, como parece, el poderío vikingo ha venido para quedarse.