La edad no es una cuestión de números, es una cuestión de actitud. Y de eso sabe mucho Cheryl Weill, la triatleta con más edad de todas las que saldrán a competir este sábado en el Campeonato del Mundo de Ironman en Kona. Mientras para muchas personas llegar a los 60 es sinónimo de vejez, para Cheryl Weill, de 72 años, los 60 son los año que tenía cuando aprendió a nadar.

“Mi primera toma de contacto con Ironman fue en los años 80”, dice Weill, “pero en aquella época yo estaba muy ocupada con mi carrera en el mundo de la neurociencia. No me tomé en serio esto del triatlón hasta 2004”.

Cheryl Weill, que venía del mundo de la bici y de la carrera desde sus tiempos universitarios, decidió emplear todo el tiempo libre que la jubilación le había regalado en dedicarse plenamente a hacer deporte. “Un amigo que conocí entrenando en bici me animó a que lo probara y le diera una oportunidad. Todo lo que tenía que hacer era convertirme en nadadora, así que a los 60 años, empecé a nadar”.

Weill se tiró a la piscina en el sentido literal y descubrió una nueva fuente de juventud. Toda la gente con la que se rodea entrenando le proporciona fuerza y energía. Como todos podemos imaginar, no hay muchas triatletas de 70 años que entrenen con ella. “Entreno con un grupo local de natación Másters” dice la triatleta de 72 años que vive en Fort Collins, Colorado. “Mi compañera también hace triatlones, y a veces puedo entrenar con ella, pero tiene 55 años y es más rápida que yo”.

Muchos pensarán que la edad también supone una ventaja a la hora de clasificarse para Kona. Al fin y al cabo, Weill fue la única persona de su grupo de edad en el Ironman de Maryland en 2016, lo que le daba la clasificación directa a Kona solo por el hecho de terminar la prueba.  Pero no nos hagamos líos, que su tiempo final de 13:59:02 es un tiempo más que respetable para cualquier edad.

Su objetivo para Kona es pasarlo bien, hacerlo lo mejor posible y vivir una experiencia única. No se plantea dejar la distancia Ironman por completo después de Kona, pero sí se va a tomar un descanso. Como ha dicho ella misma, “oler otras rosas, hacer triatlones más cortos y más distancia en bici”.

“Creo que uno de los secretos para el envejecimiento es tener algo que quieras hacer, un objetivo o varios objetivos. Tener una lista de deseos e ir a por ellos con toda tu pasión. El triatlón es algo que quiero hacer hasta que pueda. No sabéis la satisfacción que me produce cuando la gente me adelante en competición y me dicen que querrían estar como yo cuando sean mayores. Me hace sonreír”.

Fuente: triathlete