El pasado domingo Chris Froome se convertía en el tercer ciclista en la historia en lograr el doblete Tour de Francia y Vuelta a España en el mismo año. Hasta la fecha solo lo habían logrado los franceses Jacques Anquetil y Bernard Hinault, hace más de treinta años la última vez. Además es el primero en lograrlo desde que la ronda española se trasladase en el calendario a septiembre.

Con este triunfo, el jefe de filas de Sky se convierte en el ciclista en activo con más grandes vueltas, teniendo en cuenta que Alberto Contador, que acumulaba siete, reconoció que colgaría la bicicleta una vez acabada La Vuelta. En esta temporada de ensueño, el británico podría también añadir a su palmarés el Campeonato del Mundo de Contrarreloj, a disputar la próxima semana en Bergen, Noruega, al haber sido convocado por Iain Dyer, seleccionador británico. Su rival principal será Tom Dumoulin, que renunció a La Vuelta para preparar la prueba a conciencia.

La pregunta es, con estos cinco grandes títulos, ¿podemos considerar a Chris Froome uno de los mejores ciclistas de la historia? En este Tour un amplio espectro de aficionados españoles, pecando de chauvinistas, le echaron en cara que frenase a Mikel Landa, que para ellos había demostrado estar más fuerte que su propio jefe de filas. Además, es costumbre denostar las competiciones ganadas por el británico bajo el argumento de que cuenta con el mejor equipo del pelotón y posiblemente de la historia.

Sin embargo, no es así. Junto a él en Sky, a lo largo de los años, han estado Rigoberto Urán, Richie Porte y el propio Mikel Landa, y ninguno de ellos han sido capaces de demostrar, cuando han tenido oportunidades, que eran capaces de ganar una gran vuelta. En el caso del colombiano y el australiano, en Cannondale y BMC, no han podido con él, y está por ver qué puede hacer el vitoriano enrolado en las filas de Movistar (que ha ido en dos ocasiones de jefe de filas al Giro sin poder rendir, por desgracia, al máximo nivel).

Para Sir Dave Brailsford el ciclista originario de Kenia es el mejor, pero también es cierto que Froome ha tenido que ganárselo. En 2012 fue el gregario de Bradley Wiggins, y no se le cayeron los anillos.

Pero además es que estamos hablando de un ciclista polivalente. Sus triunfos en esta Vuelta a España, donde además de la clasificación general se ha llevado la de por puntos, es muestra de ellos. En 2016, gran parte de su triunfo en el Tour de Francia se lo debe al descenso que realizó en Col de Peyrasourde y a la escapada con Peter Sagan, terrenos muy diferentes a los que acostumbran los jefes de filas. En ese momento demostró que no

Por el momento Froome ha vestido el maillot amarillo 59 días -es el cuarto de la lista histórica- y otros 20 el rojo de La Vuelta. Como dijo el otro día Hinault, ahora tendría que ir a por el Giro (que quizás es la única manera de que los franceses no le vean subido al podio en París por quinta vez), que Froome ya ha dicho que en algún momento tratará de ganar. Pero antes está ponerse a la altura de Anquetil, Mercks, Hinault e Indurain.

Fuente: Road Cycling UK

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