Todos queremos pedalear mejor, bajar mejor, subir mejor. Todos queremos ir más rápido sobre la bicicleta, pero está claro que hay diversos factores que hemos de trabajar. No solo se trata de desear. En el caso de las cuestas y las montañas, estos factores inciden unos en mayor medida y otros en un porcentaje inferior, pero está claro que los hemos de trabajar para lograr, en el próximo puerto, dar el palo fino a nuestros compañeros de grupeta.

Nuestro peso

La suma de lo que pesemos nosotros y pese nuestra bicicleta influye, y mucho, a la hora de escalar. Por una razón básica, que es la fuerza de la gravedad: a mayor peso, más fuerza hacia abajo hace la suma de nuestra máquina y nuestro cuerpo. De ahí que tengas que trabajar ambas vías por separado: por un lado trata de aligerar lo máximo posible la bicleta. ¿Cómo? Pues puedes tirar de talonario e invertir en alguna de las bicicletas más ligeras del mercado, o tratar de quitarle peso. Puede que tengas uno de los mejores GPS del mercado, pero por ejemplo si estás en un entrenamiento y ya llevas el móvil encima, utiliza strava, y estarás ahorrando unos cuantos gramos.

Opciones para aligerar la bicicleta de manera barata hay muchas, simplemente tienes que darle unas vueltas al coco.

Y luego, por el lado de tu cuerpo… fácil lo tienes. Adelgaza. Y adelgaza bien.

Foto: Flickr // barshy

Foto: Flickr // barshy

Nuestro estilo pedaleando

Muchas veces nos ponemos a hablar de incrementar la fuerza, hacer series, técnica… Y no le prestamos atención a algo que a priori podría parecer una chorrada, pero que sin duda no lo es: nuestra manera de estar sentados sobre la bici y pedalear cuando la carretera pica para arriba. La fuerza y la capacidad aeróbica son importantes, sin duda, pero nuestra posición puede hacernos desperdiciar demasiada energía.

¿Cuántas veces hemos hablado de que hay que invertir en un estudio biomecánico? Y tened en cuenta una cosa: éste ha de ser distinto si vamos a hacer habitualmente recorridos planos o recorridos montañosos.

El objetivo ha de ser permanecer relajado y sentado durante el mayor tiempo posible, manteniendo una cadencia cercana a las 85rpm. Libera de tensión la parte superior del cuerpo y mantén la cadera y la espalda lo más bajas posibles.

Aumenta tus umbrales

Tienes dos posibilidades, o incrementar tu umbral de lactato o tu umbral de potencia funcional. En este sentido, hay que tener en cuenta que los entrenamientos específicos para incrementar los umbrales no solo son válidos para mejorar la escalada, si no también el estado físico general de cualquier ciclista. Cuando más alto sea el umbral, más potencia se puede generar a lo largo de toda la subida.

Mejora la fuerza mental

Subir en bicicleta duele. Y es duro. Y cuesta. Y cada vez que damos una pedalada nueva y nuestro cuerpo se queja, nuestra cabeza se debate entre dejarse llevar, bajar el ritmo y aligerar el sufrimiento, o continuar dándole hasta alcanzar la cima. De ahí que sea necesario, básico y fundamental trabajar la fuerza mental y las herramientas psicológicas necesarias para enfrentarse a cualquier ascenso.

En este sentido, hay que trabajar en mantener la calma y una respiración constante. Recuerda que si nuestra respiración empeora, también lo hace nuestro rendimiento. Por último, trata de mantener una actitud positiva ante la subida. ¡No dejes que los nervios puedan más que tú!