Cuando uno acaba su carrera deportiva de alto nivel, es habitual que pruebe otras disciplinas. Hay casos muy famosos, como el de Luis Enrique, el entrenador del Barça, que al colgar las botas se pasó al triatlón, completando el Ironman de Frankfurt en 2007 y el de Niza en 2010.

En el caso de los ciclistas, creo que es incluso más notable, porque tengo la sensación de que acostumbrados a pasarse horas y horas encima de la bicicleta, ya sea compitiendo en las tres largas, o en entrenamiento, luego son de los más propensos a probar otros deportes y en más de una ocasión con resultados notables. Así sería, por ejemplo, el caso de Gustavo Rodríguez, que hasta 2011 compitió como profesional en las filas del Xacobeo Galicia. Después, ya todos sabemos: Victoria en Triatlón de Bilbao, Triatlón de Zarautz, segundo en el Triatlón Madrid KM0, segundo en el Campeonato de España de Larga Distancia… Y sin duda, un futuro espectacular por delante.

Héctor Guerra, ganador del Triatlón Madrid KM0, también fue profesional antes que triatleta, defendiendo los colores del Relax Fuenlabrada y del Liberty Seguros Continental.

Iván Raña, que empezó siendo triatleta, dejó las tres disciplinas aparcadas en 2009 para hacerse ciclista profesional, enrolado, como Gustavo Rodríguez, en las filas del Xacobeo Galicia. La aventura ciclista le duró un año. Después, por suerte para los aficionados, volvió al redil triatleta.

Pero luego grandes estrellas del pasado le han dado a esto del triatlón. Dos significativos por encima del resto: Laurent Jalabert y Lance Armstrong. En el caso del francés, de manera extremadamente digna. Ha llegado a participar en el Campeonato del Mundo de Ironman de Hawaii, donde terminó en una meritoria posición 76 en 2010. Aparte, ha corrido los maratones de Nueva York, Londres, Chicago y Barcelona, teniendo una mejor marca de 2h45’52”. Ya la quisiéramos algunos, tú.

Por su parte el americano saltó a la palestra recientemente con la noticia de que pese a su sanción de por vida, en 2016 podría competir en triatlón. Sí, como lo leeéis, Lance Armstrong podría competir en un Ironman en 2016 (si la franquicia americana se lo permite). Aparte de su afición por nuestro deporte, ha corrido varias veces el maratón de Nueva York.

Otro caso significativo es el de Joseba Beloki es un maratoniano notable, enrolado en el grupo de populares que corren con Martín Fiz. Ya se ha metido entre pecho y espalda los maratones de Nueva York y Berlín. En la capital alemana tiene su mejor marca: 2h47’55” Aunque no supera la marca personal de Abraham Olano, que en el Maratón de San Sebastián consiguió parar el cronómetro en 2h39’08”


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