Cuando mezclamos la técnica del codo alto con el tirón con el brazo y la cadera para ganar fuerza, estamos hablando de la técnica denominada gancho vertical del antebrazo, una de las partes más fundamentales para controlar la brazada en la natación. Para ser un nadador fuerte, eficiente y evitar lesiones necesitas controlar a la perfección este movimiento. Todo tu poder en el agua depende de esta técnica. Si no la realizas adecuadamente, no conseguirás la fuerza desde la cadera, dorsales y antebrazos y podrás lastimar los hombros o incluso el codo, aparte de que irás menos rápido y consumirás más energía.

Para que entiendas la necesidad de trabajar esos movimientos de la natación, piensa en lo complicado que sería levantarse desde una piscina solo utilizando los hombros y sin flexionar los brazos, siempre con los brazos rectos. Habría que tener una gran fuerza y aun así lo mismo ni lo conseguiríamos, ¿verdad? Al nadar ocurre lo mismo, si no realizamos una postura correcta, en la que intervengan los pectorales, el codo alto, el antebrazo, los dorsales y sobre todo la cadera, estaremos nadando, sí, pero no con todo nuestro potencial.

La natación es uno de los deportes más complicados en los que perfeccionar la técnica. ¿Por qué? Porque desde pequeños aprendemos a nadar de forma incorrecta y de adultos es complicado reeducar la postura y los movimientos, especialmente por una cosa: al nadar no debemos estar atentos a nuestros brazos, ya que perderíamos el movimiento natural hacia el objetivo o camino.

¿Cómo lograr una brazada más fuerte gracias al codo alto?

A pesar de esto, hay cinco tips muy sencillos, que si los practicas lo suficiente, podrás dominar esta técnica y mejorar el agarre del codo alto.

1. El primer paso es ver este vídeo. En él, encontrarás la representación visual de la técnica tanto dentro como fuera del agua.

2. Máquinas ergómetricas de natación. Puedes buscar algún gimnasio o centro deportivo que tenga ergómetros, máquinas de fitness con las que perfeccionar la brazada y hacerlo en un lugar seguro hasta conseguir la postura adecuada, además, al repetirlo tantas veces conseguiremos automatizar el movimiento.

La máquina permite monitorizar la actividad del brazo mientras haces el ejercicio y gracias a la resistencia puedes notar en qué músculos trabaja, como los sujetadores del manguito del antebrazo se deslizan si no mantienes el codo alto y empiezas a endurecer los brazos o como se quita presión al rotador del hombro si hacemos más fuerza con el pecho. Si no lo encontramos podemos utilizar bandas de resistencia y realizar el movimiento mientras nos vigila un experto, tirando hacia atrás siempre con un ángulo de 90º.

3. Utilizar una máquina de fitness de espalda (pull down). Imita la postura de codo alto necesaria al nadar mientras levantas una buena cantidad de peso en esta máquina, así reforzarás el movimiento y te será más fácil trasladarlo al agua, en la que tendrás menos resistencia (siempre que pongas un peso elevado). Baja la barra hacia abajo mientras mantienes los brazos doblados y llevando el codo bien alto, siempre con un ángulo de 90º.

Pull down

Fuente: Body Building

4. «Deck ups» o subir desde el agua a una plataforma. Típicas flexiones de tríceps, parecidas a unas fondos que se realizan desde agua y que te ayudan a trabajar los músculos laterales del cuerpo.

5. First Drill: Un ejercicio que pretende imitar un movimiento profundo con el puño, como si diésemos un puñetazo. Esta técnica obliga a prescindir de abrir la palma de las manos al propulsarse, lo que favorece usar los antebrazos y el codo alto para ganar fuerza en la brazada.

No desesperes al practicar estos ejercicio, ya que si no te rindes y practicas y practicas, conseguirás tener una técnica depurada que te permitirá nadar más rápido, fuerte y efectivo.