Si eres un triatleta en activo con hijos, posiblemente entre tus sueños está que tus zagales sigan tus pasos y que el deporte que escojan sea el de nadar, pedalear y correr todo seguido. Y si cierras los ojos te imaginas de aquí en veinte años animándoles desde la línea de meta, en un sprint mágico luchando por convertirse en nuevos campeones de las WTS. Pero mucho cuidado: ésto no va simplemente de arrojar a nuestros pequeños a la piscina o comprarles una bicicleta o unas zapatillas. Esto va de educar y de marcar una estrategia de futuro, que les ayude a crecer como deportistas, pero sobre todo como personas.

Relacionado: A qué edad se puede empezar a practicar triatlón

¿Cómo podemos ayudarles en sus inicios en el triatlón? Ahí van unas cuantas recomendaciones. Cuatro, para ser más exactos.

Mantén viva la diversidad de entrenamientos

El triatlón son tres deportes, pero uno de los mayores riesgos entre los pequeños es el de especializarse demasiado pronto. Hay estudios que han demostrado que especializarse a edades muy jóvenes puede conllevar más riesgo de lesión. Además, hay que controlar que no se quemen pronto: si se centran en un solo deporte y dejan los otros dos apartados, luego les será muy difícil competir.

Así que hay que buscar el equilibrio entre los entrenamientos, y conseguir encontrar alicientes en las tres disciplinas.

Combina con otros deportes

El triatlón es un deporte muy exclusivo, en el que aunque se puede entrenar en grupo -y se debe-, también tiene un componente individual que a determinadas edades, hay que tratar de minimizar en la medida de lo posible. Y una de las opciones más importantes es combinar con otros deportes en los que puedan interactuar con más gente. Además, se facilita un desarrollo más completo -por ejemplo con deportes de balón-, en el que entran en juego la coordinación, la fuerza, la propiocepción, la potencia explosiva y el equilibrio, entre otros.

Y que se divierten lo que no está escrito, hombre.

Encuentra el equilibrio

Varía de persona a persona, pero está demostrado que los triatletas de éxito son aquellos que durante la edad escolar han sabido equilibrar su participación en diferentes deportes: así se logran superar los retos psicológicos y físicos.

Continúa el impulso

Lidiar de adultos con el entrenamiento de triatlón ya es complicado de por sí. Así que imaginad cómo puede ser de pequeños. Y más si cabe cuando el entorno tampoco es propicio: los amigos jugarán al fútbol, la gente le incitará a escoger un solo deporte… Y ahí tendrás que estar tú para animar, para entrenar en algún momento con él o ella, y para dar un impulso cuando veas que desfallece. Exactamente igual que hacen tus compañeros contigo cualquier sábado de bicicleta o cualquier martes en las series.

No obligues

Esto es muy importante: tienes que ser el primer animador de tu hijo, pero en ningún momento has de obligarle. A sus edades, el deporte -sea triatlón, sea fútbol, sea pelota vasca- ha de estar enmarcado en un contexto de diversión y disfrute.