Si habláis con atletas expertos en los cuarenta y dos kilómetros, la gran mayoría de ellos os dirán que para correr bien un maratón hay que correr la segunda parte más rápido que la primera. Es decir, que el ritmo en la primera media maratón ha de ser peor que el de la segunda. Teniendo en cuenta que a partir del kilómetro treinta llega el tan famoso muro, lograr marcar unos ritmos de menos a más se torna bastante complicado.

También es cierto que si estás preparando un maratón, es que tienes el culo pelado de entrenar y más o menos podrías calcular cuáles son tus ritmos cómodos. Y que siempre que salimos a competición las sensaciones en carrera son mejores que en un entrenamiento en el que no hay más motivación que cumplir con la sesión planificada, sin olvidarnos del atractivo y acicate que supone correr rodeado de más gente. Es decir, y resumiendo: la tendencia natural es a salir a los cuarenta y dos kilómetros más rápido de lo habitual, y luego que si viene Paco con las rebajas.

¿Qué se puede hacer?

Marcar los ritmos a la perfección, y no salirse de ahí (considerando las mismas condiciones de desnivel, claro). Para ello, hemos de conocer perfectamente cuál es nuestro ritmo en Z2, que es la zona de entrenamiento en que vamos a correr el maratón. Para ello, cogemos nuestro tiempo en 10k, y lo multiplicamos por 2,2. El resultado será nuestro tiempo en media maratón. Si este resultado lo multiplicamos por 2,1, tendremos un resultado aproximado de cuál será nuestro resultado en maratón. A partir de ahí, basta con sacar los ritmos.

Por ejemplo, supongamos que somos capaces de correr el 10k en 45′. Eso supone un ritmo de 4’30”. Si multiplicamos por 2,2, nos da un resultado para la media maratón de 1h39″, que es ritmo de 4’42”. Y si multiplicamos por 2,1, nos vamos a un tiempo final para la maratón de 3h27′, que es un ritmo de 4’56”.

Pues bien, ese 4’56” por kilómetro hay que llevarlo ahora al asfalto: si hemos dicho que la tendencia natural es a correr más rápido los primeros kilómetros, hay que marcar una estrategia de partida cercana a los 5’03” y a cada siete kilómetros, bajarlo entre uno y dos segundos. Es los lleva a que haremos la primera media maratón alrededor del 1h45′ y no habremos corrido nunca por encima de Z2, lo que nos permitirá afrontar la segunda parte con cuerpo para mejorar el ritmo y cumplir el objetivo.