Asumámoslo: todos queremos tener hijos triatletas. Nos vienen a ver a las carreras, y algunos se apasionan y otros en cambio se aburren como marmotas. Y ahí tenemos que estar nosotros para orientarles. Si vemos que les gusta el deporte -y esto se ve fácil, las cosas como son- nos encontraremos ante un gran reto: saber aplicar un plan para niños, y no aplicar un plan para adultos. Parece fácil, pero no lo es. Para nosotros entrenar es un aspecto clave dentro de nuestro deporte con un objetivo claro: llegar a las competiciones en el mejor estado de forma.

En cambio, para ellos, el concepto es totalmente distinto. Si queremos introducirles en triatlón es porque posiblemente aún son pequeños y no se han decantado por ningún deporte en concreto, con lo que hay muchos conceptos que no tienen aprehendidos, como por ejemplo el de la competitividad con sus compañeros: para ellos un entrenamiento tiene la misma importancia que una prueba, en la medida en que no distinguen, para ellos únicamente es diversión (y que sea así por mucho tiempo, por dios).

Así que para llevarles hacia el triatlón, tienes que organizar actividades con ellos que no sean específicamente de triatlón, pero estén relacionadas, de tal manera que poco a poco se suscite el interés:

  • Ir a una tienda de bicicletas y aprender mantenimiento básico.
  • Hacer carreras por relevos.
  • Hacer entrenamientos del tipo “quién es más rápido de los dos bajándose de la bici”.
  • En todas las fases de entrenamiento, hacer juegos: ¿cuánto tiempo puedes estar en el agua dando patada verticalmente? ¿cuántos metros puedes ir por una línea blanca con la bicicleta?
  • Si salís juntos en la bici, retaos en pequeñas carreras de cinco minutos.
  • Pasar tiempo estirando, o ir a una clase de yoga.
  • Enseñarle de manera divertida ejercicios de fuerza: invitarle a imitar tus movimientos. Planking, por ejemplo.
  • Ir al supermercado juntos y enseñarle qué productos son nutritivos y cuáles no.
  • Hacer una competición dentro del supermercado: una lista de productos cada uno, a ver quién es más rápido.
  • Ir a clases de cocina juntos.
  • Invitad a otros niños del barrio.

Hacer actividades de este tipo será, sin duda, beneficioso para los pequeños y para ti.