“Todo el que corre se lesiona”. Esto es como los motoristas que se dice que hay dos tipo de piloto: los que se han caído, y los que se van a caer. En el tema de los atletas y corredores creo que pasa algo igual, conforme más años llevas corriendo, más lesiones vas sumando a tu curriculum y por tanto, menos te quedan por sufrir. Una muy típica es la lesión en el tensor de la fascia lata, o cintilla iliotibial.

 Como curar la cintilla

Localización:

La fascia lata es un músculo que viene desde la espina iliaca anterosuperior, en la pelvis, y va por todo el lateral de la pierna hasta llegar, por un lado a la tibia con expansiones hacia el peroné y también hacia la rótula y el tendón rotuliano.

Dolor:

Se suele dar el dolor en el lateral externos de la rodilla, en la inserción, porque hace fricciones y deslizamiento con el cóndilo femoral y nunca hay que confundirlo con una lesión en el ligamento lateral externo. Además, la pala iliaca en la cadera, puede tener una apertura y por eso crea tensión.

Por lo general más típico en la rodilla derecha.

Masaje:

Se hace masaje transverso profundo, en la dirección opuesta a la de las fibras.

Colocas el dedo, o dos dedos, en la zona dolorosa, aprietas y sin desplazar el dedo, se hace un movimiento en sentido perpendicular a las fibras del músculo. Debe ser lento, intenso y profundo, a la vez que doloroso, pero nunca demasiado.

El dedo nunca resbala con la piel, lo que fricciona es lo de dentro.

Aunque lo más recomendado es el masaje transverso profundo, en el ámbito de la rehabilitación y medicina deportiva hay profesionales que optan por hacer el masaje en la misma dirección de las fibras y no en perpendicular. Entiendo que el efecto será parecido en ambos casos.

Solución:

De entrada mi principal consejo es no parar de hacer deporte, nosotros somos triatletas, seguro que alguna de las tres disciplinas podemos hacer sin que duela demasiado, y si no, pues siempre está el gimnasio para fortalecer los músculos de la zona, desde cuádriceps e isquios hasta gemelos y tibiales.

No meter mucha carga, pero si muchas repeticiones para agotar el musculo y sobre oxigenarlo creando más flujo de sangre y haciendo que sea más fácil de penetrar en la inserción que es donde hay menos riego.

Muchas veces lo que tenemos cargado es el cuádriceps en su vasto externo. Si tienes un buen fisio o masajista cerca prueba a darte una descarga fuerte de piernas porque seguramente te alivie las molestias.

Al correr hay estudios que demuestran que duele más al ir a ritmos bajos ya que la fricción es más seguida y se producen “saltos” que hacen que haya más rozamiento. Por eso si trotáis os dolerá más que sin corréis más fuerte. Os dolerá de las dos formas.

No poner hielo después del masaje porque queremos reactivar el tejido, reinflamarlo. Dadle calor.

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