Muchas veces confundimos los términos contractura y rotura fibrilar, así que voy a intentar explicar qué es una rotura fibrilar de una manera rápida y sencilla.

Los músculos son unos tejidos que se lesionan con mucha frecuencia y que a veces, aunque no dejan secuelas, sí que durante el proceso de recuperación crean en los deportistas una sensación de debilidad y de fatiga física y mental por el agobio de sentirse lesionado. A veces es más lo que tenemos en la cabeza que lo que realmente nos pasa.

Los músculos trabajan en sintonía unos con otros, y eso hace que las lesiones no vengan casi nunca solas.

Qué es una rotura fibrilar

Como su propio nombre indica, es una rotura, y eso duele. Aparece con un tirón brusco, normalmente debido a un gesto explosivo. Es muy común en atletismo, en entrenamientos en pista, cuando se hacen series de velocidad o cambios de ritmo.

Es como en la película de Forrest Gump cuando le hieren en el “pompis” mientras salva a Bubba que dice que es como si le hubiese mordido un perro.

La rotura, al romperse los capilares, suele venir acompañada de un hematoma que puede aparecer en el momento o incluso pasados unos días. Además suele aparecer por debajo de la rotura, por eso de que la gravedad hace que baje la sangre del derrame. Digo que suele tener hematoma, pero no tiene por qué aparecer.

 Dónde aparecen las roturas fibrilares

En cualquier músculo, eso está claro. Es cierto que según los deportes podemos ver más lesiones de este tipo según este esquema:

  • Natación: es raro, pero podríamos decir que en caso de aparecer sería en el pectoral y en el grupo muscular del manguito de rotadores.
  • Ciclismo: en el recto anterior (cuadriceps) y aductor largo. En mtb pueden aparecer en los isquiotibiales.
  • Atletismo: en gemelos y psóleos (que forman el triceps sural) en atletas de resistencia y en velocístas en los isquiotibiales (parte trasera del muslo).

 Cómo saber si tengo una rotura fibrilar

Por muy “friki” que seamos y por mucho que leamos tebeos de Marvel, ninguno por ahora tenemos superpoderes, así que lo más rápido y barato es ir a algún centro habilitado y hacerte una ecografía. Lo mejor es hacerte una resonancia y ver el edema muscular, pero eso es caro y normalmente una ecografía podría dar suficiente información. Consulta a un médico especialista.

 Tratamiento

Tal y como he recomendado en otros post como en el que hablo de cómo curar la lesión en la cintilla iliotibial o cómo curar un edema óseo, o cómo curar una fascitis plantar, el reposo no es bueno.

El reposo no es bueno.

En este caso, sólo estaremos en reposo las primeras 24-48h. En este tiempo, colocaremos frío e intentaremos vendar la zona para tenerla un poco comprimida.

A partir de ahí es bueno que el músculo pueda tener movilidad, siempre controlada por supuesto, pero el músculo debe trabajar de manera libre.

A veces es la causa de la lesión y casi siempre es el motivo de la recaída el no hacer un fortalecimiento progresivo  posterior y previo al regreso de la actividad deportiva habitual. Se debe hacer un buen trabajo en gimnasio sin llegar al dolor, con estiramientos suaves, y siempre haciendo trabajar la musculatura implicada.

Así mismo hay que darle importancia a los masajes con los que conseguiremos no dejar que se produzca una cicatriz que pueda acortar o no dejar el libre funcionamiento de las fibras del músculo.

Cuidad también la correcta alimentación e hidratación y  haced los estiramientos tal y como deben hacerse así como cuidad el calentamiento antes de la práctica deportiva.

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