De noche todos los gatos son pardos, y cuando sales a correr es complicado reconocer con quien te fijas, aunque a todos nos gustaría saber quién es éste, o aquel. Pero si un domingo por la mañana, cuando hay bastante luz y quizás la gente no va tan abrigada como un martes a las ocho de la tarde, te cruzas con mucha gente haciendo deporte, y te fijas con detenimiento en determinadas características, podrás saber si son runners o son triatletas. ¿Cómo? Allá vamos.

Las mallas

En el caso del triatleta, serán Zoot, o Nike, o Asics. En el caso del runner, existe un gran número de posibilidades de que sean de Kalenji, la marca de running de Decathlon. Es normal: el runner corre a lo largo de la semana bastantes más veces que el triatleta, que tiene que intercalar con los otros dos deportes, así que para el primero la malla es la ropa de batalla. Y para eso Decathlon ni que pintado.

La camiseta de entrenamiento

Si vamos sin cortavientos, pocos iremos a correr con una camiseta del Decathlon o de Fruterías Don Tomate. No. Todos nos ponemos nuestras mejores galas, hay que lucir palmito deportista y eso conlleva correr con la camiseta de nuestra última media maratón si somos runners, o la camiseta de regalo del último triatlón al que hemos ido. Si ya pone Finisher bien en grande y trae el logotipo de Ironman, día comansi.

Y eh, hay que reconocer que la camiseta que llevamos imprime caracter. Incluso entre los runners, que no es lo mismo llevar la camiseta de La V Legua de Íscar -con todos mis respetos para Íscar, provincia de Valladolid- que la camiseta del Maratón de Nueva York.

Los cordones

Runner, cordones atados con doble lazo. Triatletas, cordones rápidos, para volar en las transiciones cual Mario Mola. Aquí entra en juego ese postureo triatleta infinito: da igual que salgamos a entrenar una tirada larga el domingo mientras escuchamos en la radio el partido de las doce del mediodía. No: hay que salir con los cordones elásticos. Pim pam. No, yo es que desde que me acostumbre a estos cordones, ya no los cambio ni por dos dixanes. Amosnomejoas.

El reloj

El triatleta se habrá dejado media nómina en un Garmin 920Xt o en un Polar V800. El runner, en cambio, se habrá dejado un cuarto de nómina en un Garmin Forerunner o en un Polar M400.

La depilación

Tema importante: Los runners son tíos rudos, ajados, curtidos en mil batallas y que no entienden de frío, calor, nieve, viento, tempestades. Hay que entrenar sí o sí. Y eso de depilarse no va con ellos. Pero en cambio los triatletas, ¡ay los triatletas! ¡esas cuatro décimas que se ganan por la falta de rozamiento del aire! ¡qué ricas saben, eh! Sí: un triatleta va depilado, incólume, con las piernas más suaves que el culito de un bebé.

La gorra

Los triatletas un día leyeron que en la larga distancia es importante dejar respirar la coronilla, para que no haya calentamiento de la cabeza y así evitar los mareos, y desde entonces en el gremio de los tres deportes lo que se usa es visera. En cambio, los runners son más de llevar gorra. No de la Caja Rural del Duero o de John Deere, no, una gorra especial de running que permita la sudoración. Que se vea que hay clase.