Las agujetas desaparecen bebiendo agua con azúcar, o eso al menos es con lo que nos hemos criado los que ya pasamos los treinta. Es algo que hasta Jordi Hurtado seguro que hizo en su infancia, y claro, cuanto más consolidado crees que tienes una cosa, pues mayor es el batacazo cuando llega Planeta Triatlón y te lo tira por tierra.

¿Qué son las agujetas?

Sin entrar en materia, porque daría para hacer un master, podemos decir de manera sencilla que se trata de esa sensación de dolor muscular que aparece tras un esfuerzo físico intenso y que es provocado por microrroturas musculares muy pequeñitas. Como dice mucha gente, es porque se cristaliza el músculo y por eso te pincha y duele (para que nos entendamos).

Una vez leí en twitter que “las agujetas es la forma que tiene el cuerpo de recordarte lo mucho que llevas tocándote los huevos”

Agujetas

¿Cuándo aparecen?

Puedes pensar que sólo aparecen cuando comienzas a practicar deporte o de una pausa de varios meses, pero no es así. Las agujetas pueden aparecer en mitad de una fase de entrenamiento, o lo que es lo mismo, en cualquier momento.

En cuanto varíes un poco los ejercicios de tu rutina de gimnasio, en cuanto incrementes de manera notable las cargas de trabajo, en cuanto cambies un poco tu intensidad en la bici o la carrera a pie, o simplemente con el hecho de cambiar de tipo de terreno por el que corres.

Poner solución a las agujetas creo que es más complicado que hacer una buena prevención. Todo debe ser progresivo, tanto el aprendizaje de la técnica de carrera, como el uso de barefoot , o incluso la adaptación a nuevos métodos de trabajo en la sala de musculación (tipo TRX, peso libre, gomas…)

Más que un vaso de agua con azúcar, que no te servirá para nada o casi nada a parte de hidratarte y rellenar tus depósitos de glucosa, puede venirte bien tener una buena hidratación, comer bien, carbohidratos y proteínas al terminar tus ejercicios, y hacer un buen uso de los estiramientos y de la aplicación de frío.

También es recomendable, al día siguiente, hacer el mismo ejercicio que te las provocó pero con menor intensidad.

Espero que esto no haya destrozado vuestra infancia y que por el contrario os haga interesaros por este tema y otros e investigar un poco sobre cómo funcionamos a nivel interno.