Ya hemos hablado en otras ocasiones del VO2Máx como un factor limitante de nuestro rendimiento, sobre todo en larga distancia. ¿Cómo podemos entrenarlo?

Principalmente a través de los HIIT (High Intensity Interval Training), de los que ya hemos visto cómo adaptarlos al triatlón. Tienen que ser entrenamientos de mucha calidad y a niveles máximos, muy bien planificados y intensidades adaptadas a las condiciones físicas de cada uno.

No solo consiste en realizar series o intervalos, si no que se trata de trabajar al límite de nuestro umbral anaeróbico. Y claro, sin pasarnos, para asimilar bien las cargas de trabajo.

El entrenamiento ideal para mejorar el VO2Max son series entre uno y cuatro minutos a la máxima intensidad. Para sacar el mejor rendimiento, esos entrenamientos se han de tratar de hacer en condiciones estándar, sin desniveles pronunciados. Por ejemplo, si lo que estamos entrenando es la carrera a pie, y dado el corto periodo de tiempo del que hablamos en cada repetición, lo ideal es que dispusiésemos de una pista del atletismo.

Dado que esto está al alcance de muy pocos, podemos buscar recorridos planos sin demasiados giros bruscos, y de una longitud cercana al kilómetro.

Me gustaría que os quedárais con la idea de que hay que trabajar muy duro y con una rutina semanal exhaustiva para lograr mejoras en el VO2Max. Además hay que intentar no reventar: de nada sirve hacer una primera serie digna de cualquier keniata, si en las posteriores no podemos rendir porque nos hemos quedado sin fuerzas.