Hace apenas unos días hablábamos de lo duro que es el segmento de bicicleta del IM Lanzarote, en el que Skechers Perfomance es la zapatilla de running oficial. También hemos comentado los problemas principales del segmento de carrera a pie, en el que la humedad y el calor inciden negativamente en el desarrollo de la prueba.

Así que, como resumen principal del Ironman Lanzarote, nos encontramos ante dos segmentos realmente duros, tanto la bicicleta como el maratón, que van seguidos en el tiempo. ¿Cómo hemos de gestionarlo para poder intentar llegar a meta en las mejores condiciones posibles?

El ritmo sobre la bicicleta

En un ironman plano lo más fácil sería deciros que unas semanas antes de la prueba hagáis un test de potencia para saber qué watios tenéis que arrastrar a lo largo de toda la prueba. Pero ay, amigo, en Lanzarote es totalmente distinto. Con el viento golpeándote la cara gran parte de la prueba y los desniveles acumulados, marcar unas directrices de potencia es realmente complicado.

JuanP me podría llevar la contraria en este sentido y decir que independientemente del desnivel se puede marcar una media de watios fiable para toda la prueba: bajando ritmo quizás en las subidas para subir más cómodos y con cadencia, pero apretando en las bajadas para recuperar la media. A él en el Full Vitoria 2015 al menos le funcionó para hacer un segmento de bicicleta magnífico. Hay que reconocer que no es lo habitual, que en cuanto sentimos que la pendiente minora tendemos a aligerar nuestro ritmo y descansar las piernas, pero puede ser una estrategia válida. El inconveniente es que obliga a mentalmente estar muy preparado, dado que va a exigir que demos lo mejor de nosotros a lo largo de los 180kms de bicicleta.

Foto: Francisco García "Lucanux"

Foto: Francisco García “Lucanux”

¿Y qué hacer si no disponemos de potenciómetro? Yo os propongo una técnica: subiendo ir a un ritmo diez o quince pulsaciones por debajo de vuestro límite en Z2. Bajando, tratar de incrementar un punto, para igual ese Z2, y los tramos planos, subir unas cinco pulsaciones por encima de Z2 de tal manera que terminemos los 180 kilómetros moviéndonos en ese entorno de pulsaciones en el que en teoría la acumulación de lactato no es lo suficientemente rápida como para no poder ser asumida por nuestro cuerpo.

En este sentido, hacer el segmento de bicicleta en nuestra Z2 es básico para atacar el segmento de carrera a pie en condiciones favorables. Pensad que cuanto más descansadas lleguen nuestras piernas, con menos fatiga empezaremos los 42 kilómetros de carrera a pie y mejor podremos rendir.

La cadencia

En los últimos cuatro o cinco kilómetros de la bicicleta hay que intentar refrescar las piernas, tratando de incrementar la cadencia de pedaleo, yendo con un desarrollo fácil, con una frecuencia aproximada de 110 rpm para oxigenar las piernas. Con ello buscamos también reducir la concentración de lactato y descansar las rodillas.

La elección de zapatillas de running

No es específicamente parte de la bicicleta, pero influye también nada más acabar el sector ciclista. Tal como decíamos el otro día, lo ideal es buscar zapatillas que amortigüen bien y nos faciliten la tarea a lo largo de las tres o cuatro horas –o incluso cinco- que vamos a estar corriendo. Dentro de los modelos de Skechers Performance, tanto la GoRide 5 como la Strada y la Forza son opciones válidas.

Foto de portada: Francisco García “Lucanux”

IRONMAN y Skechers