Iba a titular este artículo con un “Cómo hacer feliz a un triatleta” pero al final he pensado que las ideas que en él voy a plasmar son completamente extrapolables.

Regálale un dorsal por su cumpleaños

Por su cumpleaños déjate de gaitas de calcetines, corbatas, libros y colonias. Un deportista quiere competir, quiere que su pareja, sus hijos, su familia, gocen viéndole correr, nadar, pedalear, que vean que su esfuerzo vale para algo. Y da igual que ese dorsal que le compres sea para la Carrera del Pavo, el Ironman de Barcelona o un triatlón sprint perdido en un pueblo de Castilla. Da igual. Lo importante es que vea que tú quieres que él participe.

Cómo hacer feliz a un deportista

Dile que se está poniendo cachas

Cuando empezamos en esto del deporte, la mayoría tenemos nuestros kilos de más, y sea de manera explícita o implícita, soñamos con adelgazar, reducir nuestro porcentaje de grasa y marcar abdominales. Es complicado, por supuesto, pero entonces empezamos a entrenar por las mañanas, por las tardes, y vamos a nadar, y poco a poco nuestro cuerpo va notando esos cambios, y perdemos tallas de pantalón, y ganamos espalda y nos notamos mucho más ligeros. Y si vienes tú, y dices que joder cómo nos estamos poniendo, nos harás las personas más henchidas de orgullo sobre la faz de la tierra.

Hazle una pancarta para el día de la carrera

Imagináos la situación: estás tú ahí, todo jodido, corriendo un maratón, o en medio del segmento de bicicleta de un ironman, todo destrozado, con ganas de acabar, y llegas a un segmento en el que hay alguien esperando por ti con una pancarta animándote. ¿Qué pensaríais vosotros? Pues lo que todos: esta carrera la acabo por huevos, como sea, esta gente me ha venido a animar, se lo debo. Y entonces sufrirán todo lo que toque sufrir por cruzar el arco de meta y agradecéroslo.

Dale a me gusta a su foto post-meta

Todos subimos a facebook las fotos de nuestras carreras. Y a todos nos gustan los likes más que comer con las manos. Así que si ese amigo tuyo que ha empezado a correr hace dos meses acaba de terminar su primer diez kilómetros, y sube una foto con una sonrisa de oreja a oreja a la red de redes, clica al Me gusta, hombre, que es gratis.

Cómo hacer feliz a un deportista

Acompáñale en una competición

No digo que le acompañes a correr el Ilerman y tengas que prepararte diez meses antes, pero si te ves con fuerzas para correr un cinco kilómetros, o nadar una travesía de 1’5, pues lo mismo sí. Le dices a alguien, ¿oye, tú correrías conmigo? Y ya te digo la respuesta de cualquier deportista: ¡Por supuesto! Más feliz que una perdiz, no lo dudéis.

Pídele que te haga un plan de entrenamiento

Lo de que “Todos llevamos un seleccionador y un político dentro” ha pasado a un siguiente nivel. Los deportistas ahora también llevamos un entrenador y nos encanta decirle a la gente si los lunes tiene que descansar, hacer cross fit, nadar o subir al Everest para mejorar su umbral aeróbico. Así que ves a un deportista un poco triste y quieres subirle el ánimo, dile que estás pensando en correr una media maratón y que necesitas ayuda, que si te diseña un plan de entrenamientos. ¡Le vas a poner la moral por las nubes!