Entre nosotros, si comer sano ya es caro de por sí, intentar seguir una dieta vegana es para pedir plantearse lo de una segunda hipoteca. La bola de seitán de 250 gr no baja de los cuatro euros; las hamburguesas, más de lo mismo; y el tempeh según parece es un producto de lujo. Así que he empezado a buscarme la vida. He empezado por el seitán, pero seguiré con la leche de arroz, el muesli y las hamburguesas. Al tiempo.

Ingredientes
1 kg de harina
agua

Para el agua de cocción
1 vaso de salsa de soja
2 hojas de laurel
orégano (al gusto)
salsa sriracha
salsa teriyaki
2 dientes de ajo

Antes de nada: asumámoslo, hacer seitán en casa es un coñazo. Sí, barato, os lo compro, pero bastante aburrido, así que si os vais a poner, armaos de paciencia, so riesgo de que os aparezca alguien por la cocina (como me ha ocurrido a mí con @juditizquierdo) y os espete un “pues va a ser más barato lo del pollo, ¿no?” que os deje la moral por el suelo.

Yo me puse a las seis de la tarde y acababa a las once de la noche (con tiempo de espera de por medio, también es cierto).

Lo primero, se echa la harina en un bol y se va agregando agua poco a poco hasta que quede una bola uniforme y que no se peque a los dedos. Para un kilo de harina, a mí me supuso más o menos medio litro en cuatro tandas. Hay que amasar bien. Es como si estuviéramos haciendo pan, pero sin la levadura.

Una vez que se tiene la bola (enorme, por cierto, casi como un balón de balonmano), se lleva a una cazuela y se cubre con agua. Hay que dejarla dos horas como mínimo. Yo la dejé tres. Si queréis dejarla toda la noche, no pasa nada, perfecto.

Pasado este tiempo, empieza lo realmente divertido: hay que lavar la bola. Os espera media hora pasándolo teta, frotando la bolita, como si fuérais Daniel Larusso.

Venga, a por ello:

1) Se divide la bola en cuatro trozos.

2) Se lleva el primer trozo a un colador, y el colador dentro de una cazuela. Se llena de agua, y se empieza a frotar el trozo de masa. Veréis que el agua comienza a coger color blanquecino. A medida que se frota la masa, esta comienza a soltar el glúten, que es lo que nos interesa.

3) Cada cierto tiempo, hay que cambiar el agua. Nos habremos quedado sólo con el gluten cuando ya no sea blanca, si no transparente.

3) Una vez que tengamos desecha toda la porción de masa, repetimos el proceso con los otros tres trozos.

4) Juntamos todo el glúten y le damos forma circular. El color es mucho más parduzco que el de la masa original, y su tamaño, algo así como un tercio de la inicial.

Calentamos agua en otra cazuela (espero que tengáis buena vajilla), y agregamos los ingredientes de la cocción. En la receta original no se hablaba de la salsa sriracha y la teriyaki, pero como el tema está en que es para dar sabor a la bola de seitán, me tiré a lo contundente.

Cuando rompa a hervir, agregamos la bola de seitán, y la dejamos a fuego medio durante 45 minutos.

Llegados a este momento, ya habríamos acabado el proceso. El seitán aguanta una semana en el frigorífico, reservándolo en un bol con el líquido de cocción. En el frigorífico, pues todavía no lo he calculado ^_^