El que esté libre de lesiones que tire la primera piedra. La elevada carga de entrenamiento que exige un deporte como el triatlón nos expone a la mayoría de nosotros al ataque de una lesión. Algunas puede ser livianas y más pasajeras, pero otras se pueden convertir en auténticos problemas y poner en peligro nuestros objetivos y nuestra temporada. Una de las grandes cuestiones que nos invade en estas circunstancias es la de cómo mantener la forma durante una lesión.

Ningún deportista busca una lesión. Todo lo contrario, huimos de ellas. Pero siempre son más rápidas y además nos cazan en el peor momento. Cuando esto sucede se nos echa el mundo encima y lo primero que pensamos es que todo lo logrado hasta ese momento se irá al garete. Por suerte, las lesiones no siempre hipotecan nuestra forma física y hay formas de mantenernos mientras nos recuperamos. No todo está perdido, así que echa un vistazo a nuestros consejos.

Se realista con tus expectativas

Recuerda que estás lesionado y por tanto tus objetivos no pueden ser los mismos que unos días atrás. Ahora ya no se trata de aumentar la forma, sino de mantener la conseguida. Se amable contigo y recuerda que cualquier cosa que puedas hacer, por poco que sea, siempre será mejor que nada.

Busca alternativas

Es momento de huir de los impactos fuertes, sobre todo si hablamos de lesiones causadas por la carrera a pie. Aprovecha para dedicarle más tiempo a la natación y mejorarla al mismo tiempo que lograr mejorar cardiovasculares.

Trabaja con tu fisio

Tu fisio es posiblemente la persona que mejor conoce tu cuerpo, seguramente hasta más que tú mismo. Trabajar mano a mano con él te llevará hasta las causas de tu lesión y te ayudará a prevenir futuros baches deportivos. Además, en estos casos el fisio suele mandar ejercicios de fortalecimiento que puedes llevar a cabo en casa o en el gimnasio para reforzar tu musculatura y mantenerla activa durante el periodo de lesión.

Trabaja la fuerza

Al hilo de lo anterior podemos decir que el entrenamiento de fuerza es un pilar fundamental en la rutina de un triatleta. El periodo de lesión es una oportunidad ideal para trabajar en el gimnasio a conciencia y hacer trabajo específicos de pesas. Nos mantendrá activos, nos ayudará a no perder músculo y nos beneficiará a la hora de volver a los entrenamientos normales.

Vuelve con cabeza

Una vez que tu fisio te haya levantado el toque de queda es hora de regresar a tu rutina, pero has  de hacerlo manera progresiva. Nuestro cerebro tiende a pensar que esto significa volver a los mismos ritmos y volúmenes a los que nos sometíamos de manera previa, pero se equivoca. Tu cuerpo necesita readaptarse al entrenamiento de manera progresiva.

Al principio puede que te encuentres bastante frustrado, pero no te preocupes: tu rendimiento volverá a ser el mismo antes de lo que imaginas. Eso sí, siempre que no te excedas demasiado y vuelvas a caer.

Con un poco de cabeza y estos consejos, el parón provocado por una lesión no debe suponer el fin a nuestro año deportivo, ni mucho menos. Se trata de mantener un poco la forma, reforzar y volver con más ganas.