Posiblemente hayáis escuchado más de una y de dos veces aquello de que para mejorar en la piscina -y por tanto en aguas abiertas- lo más importante es la técnica. Entre uno de los puntos más importantes está la resistencia frontal, el gran enemigo de cualquier nadador. El agua es ochocientas veces más denso que el aire, así que en función de nuestro nivel de técnica, seremos mucho más lentos de lo que podríamos ser sobre la bicicleta o corriendo, donde quizás la potencia y la fuerza podrían suplir dicha ausencia de técnica.

Hay tres tipos de resistencia frontal: la fricción, la presión de arrastre y la superficie de fricción. Los investigadores han demostrado que las tres pueden contribuir significativamente a la disminución de tiempos. En cualquier medio, incluyendo el agua, las fuerzas de arrastre frontal de un objeto son determinadas por su forma, su textura y su velocidad. Así que vamos con siete buenas maneras de reducir la resistencia frontal.

1.- Mantén el cuerpo alineado

Un cuerpo encorvado genera más resistencia frontal que uno que esté recto. Vale que necesitamos algo de curvatura para impulsarnos, como por ejemplo en la ondulación de la cadera o al dar la patada, pero un exceso generará que tengamos que luchar contra más masa de agua. Lo más importante para cumplir esta primera premisa es tener un core fuerte.

2.- Mantén la cabeza baja

Mantener la cabeza baja ayuda a mantener la alineación del cuerpo, y además reduce la superficie de choque contra el agua. Es muy importante mantener la cabeza debajo del agua sobre todo en el punto de oscilación, el punto de natación más rápido.

3.- Mantén alto el codo

En el movimiento de tracción de todos los estilos, la parte superior del brazo es la que causa la mayor parte de la resistencia frontal. Si mantenemos el codo más cerca de la superficie y alineado con nuestro cuerpo, podemos reducir -aunque no eliminar- el arrastre frontal causado por el movimiento hacia delante de la parte superior del brazo durante el agarre.

4.- Lleva la ropa tecnológicamente más avanzada posible

Si llevamos puesto un tejido que reduzca la fricción, eso que llevamos ganado. Si no te convence, prueba a entrenar con neopreno y sin él. Independientemente de la flotabilidad, la resistencia frontal será mucho menor.

natación

5.- Depílate

En esta línea, si no podemos llevar neopreno, al menos que el pelo no suponga más fricción del agua.

6.- Practica el volteo

En los volteos el cuerpo está más alineado que mientras nadamos, aparte de que nos aprovechamos del impulso. Acostumbrarse a voltear es complicado, pero ganaremos más tiempo que llegando a final de carril, frenando y volviendo a arrancar.

7.- Usa dos gorros

Cubrir el pelo ya nos hace ganar tiempo. Si además reducimos la fricción de la silicona del primer gorro con otro de un material más grueso que el primero, mucho mejor. El truco, poner las correas de las gafas entre el primer y el segundo gorro, eliminando así la fricción de las mismas.