Hace unos días hablábamos de para qué sirve la electroestimulación. Citábamos como marca principal a Compex. Quién más quién menos hemos oído en algún momento de ella, y es más que posible que haya gente a nuestro alrededor que tenga alguno de sus modelos. Incluso nosotros, en algún momento habremos pensado en hacer la inversión. ¿Pero sabemos qué modelos hay que escoger y, sobre todo, por qué?

Compex tiene dos gamas: Sport y Fitness. ¿Para qué sirve cada una?

Compex Fitness

Esta gama de electroestimuladores sirve para principalmente tonificar muscularmente: ayuda a moldear el cuerpo y tonificar partes del cuerpo que, en el gimnasio, nos costaría mucho esfuerzo y muchas semanas. Aparte, ayudar a relajar y descontracturar.

Es decir: es una gama que no está orientada principalmente al trabajo de resistencia, si no que se adecua más a aquellas personas que quieren principalmente “lucir palmito”.

En función de los días que se entrena, y el esfuerzo que se aplica, podríamos diferenciar la gama:

compex fit 1.0

Compex Fit 1.0: para aquellos que entrenan de manera puntual.

compex fit 3.0

Compex Fit 3.0: para quien se toma en serio lo de ir al gimnasio, tiene varias rutinas a lo largo de la semana y necesita incluir recuperación.

compex fit 5.0

Compex Fit 5.0: el más completo de todos. Y claro, el más caro. Que la broma cuesta más de seiscientos euros.

Compex Sport

Quizás es la más adecuada para aquellos que entrenamos triatlón. Y es que esta gama de modelos mejora la fuerza, la resistencia, favorece la velocidad de ejecución de ejercicios y aparte, acelera la recuperación tras las sesiones intensas de entrenamiento.

compex sp 2.0

Compex Sp 2.0: es el modelo más pequeño. Orientado principalmente a la recuperación muscular y la mejora de la condición física.

compex sp 4.0

Compex Sp 4.0: quizás el que mejor calidad / precio tiene.

compex sp 6.0

Compex Sp 6.0: es el electroestimulador inalámbrico, el primero que elimina los cables. Ya se lo cobra, porque cuesta más de 850 euros.

compex sp 8.0

Compex Sp 8.0: la crême de la crême. Es el tope de gama. Para nosotros, triatletas populares, quizás excesivo.