Que levante la mano el que alguna vez en su vida no haya tenido ningún problema con el viraje o volteo en la piscina.  Una de las grandes cruces para muchos nadadores, ya sean pros o principiantes, el volteo es de esas cosas que distinguen en cualquier parte del mundo a los nadadores de los aprendices.

Tener un verdadero dominio del volteo y hacerlo efectivo es lo que marca la diferencia. En competición, es demoledor contra nuestros adversarios, y en entrenamientos es un buen aliado para ahorrar esfuerzo y rendir al máximo.

Vamos a intentar recordar hoy cómo es eso de voltear de forma perfecta en estilo libre.

Tres fases del volteo

Aunque ya lo hemos repetido muchas veces hasta la saciedad, no nos cansamos. Las fases fundamentales en las que se centra el volteo son tres:

  • Aproximación a la pared.
  • Posicionamiento correcto de los pies.
  • Impulso rápido y fuerte.

Conviene tener siempre presente que para hacer un buen viraje, el momento en que los pies impactan contra el muro de la piscina debe absorberse bien para que el nadador pueda salir impulsado con fuerza y velocidad. Un retraso en el contacto con la pared o la pérdida de fuerza durante la fase de impulso, tendrá como consecuencia la pérdida de velocidad en el volteo.

En este vídeo de Phlex Swim, podéis ver claramente cuáles son esas fases del volteo y cómo hacerlo lo más efectivo posible. Dan Verdi nos explica en unos sencillos pasos dónde tenemos que centrarnos.

Paso 1: Aproximación a la pared

El análisis de las tres fases comienza desde la aproximación a la pared de la piscina. Uno de los errores más frecuentes es un acercamiento incorrecto. Tienes que moverte hacia la pared con la velocidad y convicción adecuadas para evitar perder impulso una vez tengas bien colocados los pies contra la pared. Perder velocidad conforme te acercas a la pared es sinónimo de un impulso flojo y sin fuerza.

Paso 2: Posicionamiento correcto de los pies

Para un correcto posicionamiento de los pies en la pared es necesario que espalda y pelvis estén bien alineados. De esta forma, ambos pies apoyarán contra la pared correctamente. Cuando ambos pies apoyan bien en la pared, lo primero que harás es impulsar instintivamente con toda la fuerza posible para salir con el máximo de velocidad y llegar a la fase 3.

Paso 3: Impulso

Cuando notamos que los pies están bien colocados en la pared es cuando debemos impulsarnos con fuerza. Dejamos la pared con los brazos extendidos cerrando la cabeza buscando la posición más aerodinámica posible saliendo del viraje y volviendo lo antes posible a la posición con el estómago hacia abajo.

Uno de los problemas de todo principiante en el volteo es que se meta agua por la nariz al hacer el giro. ¿A quién no le ha pasado al principio? Para evitar esto, debes acostumbrarte a aguantar la respiración antes de acercarte a la pared y exhalar cuando te estás impulsando.

Fuente: swimswam