Realizar un correcto análisis post competición es una pieza fundamental del puzzle que supone nuestro crecimiento como triatletas. Una buena revisión tras una carrera, sobre todo en la primera parte de la temporada, nos puede dar ideas importantes de para afinar en siguientes pruebas y ajustar nuestros entrenamientos y aprendizaje sacando el máximo partido.

Es importante hacer una buena reflexión post carrera, evaluar el rendimiento, ver qué funcionó, qué ha salió mal, cuáles son nuestras fortalezas y que necesitamos mejorar. Esta reflexión debe pasar por una revisión de datos cuantitativos -números- pero también por un análisis cualitativo. No se trata sólo de fijarnos en los datos de nuestro reloj, deberemos de analizar nuestras sensaciones, la alimentación, nuestra estrategia, el factor psicológico, etc.

Ritmo

Normalmente es nuestro principal objetivo en una competición. Todos nos planteamos nadar a tanto o correr a tanto. ¿Has sido capaz de alcanzar tu objetivo en este sentido? Si la respuesta es sí: bien, estás en el buen camino. Lo que estás haciendo funciona y ahí tienes una clave importante para seguir trabajando en esa línea. Las cosas salen. Si por el contrario no tendrás que plantearte el porqué. ¿El clima, la alimentación, el descanso? ¿Quizá has querido ir por encima de tus posibilidades? ¿Has sido realista con tu estado de forma y cualidades?

Estrategia

Hay que ser honesto en todo momento con nosotros mismos. Cuantas veces oímos eso de “he hecho buena bici pero lo he pagado en la carrera a pie”. No, no has hecho una buena bici, has ido por encima de tus posibilidades y has petado. Eso no es una buena estrategia.

Se sincero. Si tu carrera ha salido mal analiza tu estrategia y trata de buscar y reconocer en qué has fallado para tener una carrera sólida en todos los segmentos la próxima vez. De nada sirve hacer una natación espectacular si luego vas a caer 50 puestos.

Alimentación

Es un factor clave. ¿Has sido riguroso con tu alimentación y avituallamiento? Tanto de manera previa a la competición como durante ella. Muchas veces llegamos a la prueba pasando un poco por alto nuestra nutrición y es muy importante tenerla en cuenta en los días previos para un correcto rendimiento.

Lo mismo ocurre durante la misma. Muchas veces, ante el estrés y la concentración en la propia carrera, nos olvidamos de beber, de hidratarnos o echarnos algo a la boca. Lo de “llevaba dos geles y se me ha olvidado tomármelos” lo oigo muchas más veces de lo que me gustaría.

Los problemas gastrointestinales son muy habituales también en los triatletas. Analiza que alimentos has tomado durante los días previos, el avituallamiento que has usado. Quizá haya algo que no te termine de sentarte bien.

La mejor manera de asegurar que no haya molestias en el día de la carrera es practicar habitualmente en el entrenamiento, preferiblemente en condiciones relativamente similares al día de la carrera.

Foto: Ironman

Foto: Ironman

Frecuencia cardíaca y potencia

La frecuencia cardíaca nos dice muchas cosas también. Es importante revisar nuestro pulso a lo largo de las distintas fases de la prueba. ¿Has mantenido un ritmo frecuente y estable durante toda la competición? Estás haciendo las cosas bien. Pero ¿y si te cuesta subir tus pulsaciones más de lo normal? o ¿y si en el tramo final me baja el pulso demasiado? Deberás plantearte si has ido demasiado fuerte al principio y lo has pagado después. Una mala hidratación también puede ser culpable de esto. Si tus pulsaciones no suben como deberías quizá deberías pensar si has llegado más cansado de lo que deberías a la prueba, plantéate si estás entrenando bien o si estás apretando las tuercas demasiado.

¿Qué hay respecto a los datos de tu potenciómetro? ¿Has mantenido los datos de potencia objetiva? Si no lo has logrado quizá no has sido realista. O puede que hayas abusado de ritmos en las semanas previas a la competición.

Clasificación

Para aquellos con objetivos competitivos esto es algo automático. Es a lo primero que se acude. Analizar los resultados es muy útil para saber dónde estamos. No sólo en cuanto a clasificación general, si no en cuanto a sexo y categoría. Además es muy valioso el análisis por separado de cada uno de los segmentos. Nuestros ritmos, nuestra posición en ellos, ver cuál se nos ha dado mejor.

Esto por ejemplo no hará saber en que segmento deberemos hacer más hincapié, ver en cuál somos más competitivos y cuál tendremos que mejorar. Podemos comparar nuestros tiempos con los de otros triatletas o amigos que conozcamos y saber si a ellos les fue mejor o peor de lo que esperaban. A veces el tiempo, el recorrido u otros factores pueden influir en todo esto.

Motivación

El factor psicológico es decisivo. Hay veces que la cabeza no va y entonces estamos perdidos. ¿Has salido con la motivación al 110%? ¿No te has encontrado con ganas de tirar durante la bici? ¿No has sido capaz de luchar en esos últimos kilómetros antes de meta? Deberás plantearte el porqué. Ante la falta de motivación deberás tratar de averiguar qué sucede. ¿Una temporada demasiada larga? ¿Muchas competiciones? ¿Demasiada presión?

Hay numerosos factores que podrás analizar después de una carrera, mucho más allá de todo esto que te contamos aquí. Al final se trata de averiguar qué has hecho bien para seguir aprovechándolo. Qué has hecho mal para corregirlo de cara a la próxima competición. Y, por supuesto, establecer un plan de acción para corregir esos errores y aprender de ellos. Si eres honesto y realizas un buen análisis encontrarás pistas suficientes que te llevarán un punto más allá en tu crecimiento como deportista.

Recuerda que si quieres estar al tanto de toda la actualidad del triatlón, puedes recibir nuestras actualizaciones en telegram: https://t.me/ptriatlon