Para entender la estrategia de carrera que llevé en Ironman Vichy hay que tener en cuenta las circunstancias que condicionaron mi entrenamiento los dos meses previos: un muy buen trabajo base desde enero, pero una inoportuna fractura por estrés del 4º metatarso del pie izquierdo el 6 de julio me partió la preparación, no pudiendo volver a correr hasta el 10 de agosto (dos semanas antes de lo aconsejado por el traumatólogo) y con cuidado de no recaer, los entrenos de carrera fueron muy cortos y suaves, por lo que solo pude meter una tirada “larga” de 18kms el domingo previo a la prueba. Mientras tanto, mi entrenador Álvaro Velázquez me preparó un plan para fortalecer el ciclismo y trabajo de gimnasio para aguantar muscularmente el maratón lo mejor posible.

Diez minutos después de los PROs, comienza la salida rolling start de los GGEE, decidiendo salir lo más adelante posible para tener una natación limpia. Nada más empezar noto que el río Allier presenta una natación más peleona de lo esperado. Voy a pies de dos chicos muy cómodo, pero cuando me pongo al lado de ellos para intentar superarles me doy cuenta que el ritmo es bueno. Al final 55 minutos para una natación sin neopreno, tiempo que estaba un poquito por encima de mis expectativas, aunque comparando parciales, fue algo común en todo el mundo.

Fernando Santander

Foto: Fernando Santander

En la t1 tengo un pequeño problema al confundirme de bolsa donde tenia el casco, pero pierdo poco tiempo y rápido estoy en la bici. Los primeros 40kms sigo la referencia de un chico francés que me había superado al poco de empezar y lleva buen ritmo, hasta que pillamos al primero de mi ggee que se queda a nuestra estela. Me noto bien y decido ponerme a marcar ritmo a 225w para evitar líos de drafting, y sobre el km 55 me cantan que soy el primer ggee. En el 90 debería haber estado el avituallamiento personal donde debía recoger 2 bidones con 120 gramos de hidratos de carbono, después de pasar por esa zona muy despacio, me quedo sin mis bidones aunque tampoco me preocupa mucho ya que de salida cargue la bici con 480 gramos de hidratos de carbono y sigo adelante. En esas me pasa un chico del grupo 25-29 que va muy fuerte. Trato de seguirle y se enfada porque no le paso “al relevo”. Dado que me estoy calentando y paso de líos, dejo que se vaya y sigo a mi ritmo. De ahí a la t2 completamente en solitario, pero comienzan a caer gotas y también se levanta el viento, por lo que no bajo la guardia. Acabo la bici con 221 vatios medios y 231 normalizados, muy fresco, como era la idea original, para poder correr bien.

Fernando Santander

Foto: Fernando Santander

T2 esta vez sin problemas y salgo a correr. Veo en el reloj 5h42, con lo que si me aguanta el pie y no hago ninguna tontería podría bajar de 9 horas y tener plaza a Kona casi asegurada. Primera vuelta de las 4 fácil, dejándome llevar a 4:20 aunque en el 2° km se me rompe la bolsa de las cápsulas de sal, quedándome solo con 4 en la mano y encima se pone a llover, con lo que se me deshacen, por suerte no hace calor y no las echaré tanto en falta. La segunda vuelta ya comienza la sensación de fatiga, me pasa gente que va por la 1° vuelta pero sigo a lo mío. En la tercera empieza la pelea real, ya me noto cansado pero veo que los peores kms son a 4:50 con lo que sigo según plan previsto. La última vuelta ya no me queda nada, debo andar unos pasos en los avituallamientos para beber cola, y en el km 35 sufro una crisis de las buenas, pero en el 37 me repongo ayudado también por la cercanía de la línea de meta, asi que doy todo lo mejor de mi los últimos kms y consigo acabar en 8h55, 15° de la general y 2° posición de mi categoría.

Por lo visto, un chico que salió 5 minutos más tarde había conseguido superarme por 19” ). Después de tantos años entrenando, al final ha merecido la pena todo el esfuerzo para poder decir eso de: See you in Kona!