Los triatletas de larga nos volvemos tarumbas pensando que necesitamos una cabra para nuestras pruebas Ironman, para mayor cabreo de nuestras parejas y de nuestros bolsillos, y muchas veces no nos damos cuenta de que el cómo vistamos la bici influye muy mucho en su efectividad rompiendo el viento. Uno de los casos que más afectan a la aerodinámica son los bidones de agua y bebida isotónica.

Así que vamos a analizar las tres posiciones posibles para los bidones:

Rápido

Un bidón fijo con pajita en la parte frontal, combinado con otros dos bidones en el cuadro es la forma más sencilla de beber, porque es la que más facilita que hagamos la ingesta, pero también es la postura que más resistencia ofrece. ¿Cuándo utilizar esta posición? Cuando no tengas experiencia sobre la bici y te falte la técnica suficiente como para hacer movimientos “extraños” sobre la bicicleta. Lo bueno de esta postura es que puedes beber con, al menos, una mano sobre el manillar, lo que te da la estabilidad suficiente como para continuar pedaleando.

Más rápido

Dos bidones en la parte delantera y otra en los antebrazos, de tal manera que puedas ir intercambiándolos. Facilita el cambio de bidones en la zona de avituallamiento, pero beber se hace bastante complicado. Personalmente, dado que la larga distancia requiere que bebamos cada quince minutos aproximadamente, no lo recomiendo.

Mucho más rápido

Dos bidones acoplados tras el sillin. Son la opción más aerodinámica de todas, dado que el viento nunca choca contra ellos (y sí contra manillar y nuestro cuerpo), aunque exige gran técnica y práctica para tanto sacar como meter los bidones en cada ingesta.