Personalmente considero que la salida larga de carrera a pie es básica en la preparación de un triatlón de larga distancia: es una sesión muy específica que como mínimo tendría que hacerse tres veces al mes cara a incrementar nuestra resiliencia -léase nuestra capacidad para aguantar el sufrimiento que los 42kms suponen-. Y lamentablemente no hay otra manera que haciendo kilómetros y kilómetros. Los entrenamientos cortos a alta intensidad pueden ayudarnos a reducir la fatiga, pero llega un momento en el que el cuerpo dice “chato, que yo no estoy acostumbrado a estos volúmenes” y la prueba se convertirá en un auténtico dolor. Así que tirada larga, basiquérrima. ¿Pero cómo y en qué medida?

Ritmos

Tiene que incorporar tramos al ritmo de carrera que prevemos llevar en nuestra prueba ironman, e incluso por encima, especialmente en las últimas veces que se haga. Hay poco beneficio en salir y simplemente acumular kilómetros a un ritmo lento, dado que así no salimos de nuestra zona de confort y no llevamos al cuerpo a los límites suficientes como para adaptarse fisiológicamente a la exigencia del maratón.

Hay que saber recuperar y ser comedido

Las tiradas largas tienen que ser tratadas con profundo respeto: no es plan simplemente de ponerse a correr y meterse entre pecho y espalda 25 o 30kms. No. Hay que saber recuperar y evitar el riesgo de lesiones: entre el setenta y el ochenta por ciento de las lesiones en triatlón se producen por culpa del entrenamiento de la carrera a pie.

Hay que ir progresivo

A medida que avanza la temporada, hay que ir incrementando la distancia y el ritmo de la tirada larga. De igual manera, no es algo que podemos mejorar -o alcanzar- en dos meses, hay que trabajarlo desde principios de temporada.

¿Es necesario correr un maratón antes de un ironman?

No es necesario en absoluto. No obstante hay corredores que psicológicamente necesitan acercarse a la distancia para saber que son capaces. En ese caso, recomendaría correr un maratón, pero mínimo mes y medio antes de la disputa del ironman. Si no, con entrenamientos que paulatinamente se acercasen a los 27 – 30 kilómetros, sería suficiente.