Esta pregunta va dirigida a ti, conductor, con el que seguramente me he cruzado o me cruzaré en la carretera este sábado o este domingo. A tí, que seguramente vas con prisa, o aún no te has acostado, o simple y llanamente, me ves como un estorbo, como un obstáculo a salvar; una rotonda móvil.

A ti conductor, te pregunto: ¿Cuánto crees que vale la vida de un ciclista? ¿Qué precio le pones a mi vida?

¿Metro y medio?

Es bastante poco, no crees? Una distancia que podrías recorrer de un salto o un par de pasos. Tanto riesgo es tan poco espacio. La paradoja, o el sinsentido, es que no te pido nada más, solo te pido metro y medio. Pero la mayoría de las veces, no me vas a conceder esa distancia. Y ese el precio de mi vida. Metro y medio.

¿3/5 minutos?

Tanta imprudencia, tanta negligencia, tanto desprecio en un instante. SI que es una cuestión de vida o muerte, pero de mi vida (o de mi muerte). No se trata de si llegas más o menos tarde. Créeme, se trata de si sobrevivo o no cuando me adelantes en la carretera. Mi vida, nuestra vida, en 3/5 minutos.

¿30-50-75 Euros?

¿Es el importe del impuesto de circulación de un coche el precio que pones a mi vida? Ampliar el seguro de mi coche, incorporando coberturas por daños a terceros con la bici, me supone 27,80 €/año. ¿Es ese el precio de mi vida? Si lo pagara, ¿me verías de otra forma? ¿Si lo pagara, ya no te molesto?, ¿ya no te retraso? Pero, en carretera… ¿cómo sabrias que pago un seguro?

Foto: telecinco.es

¿27,80 €/año, 5 minutos o metro y medio, es este el precio de la vida de un ciclista?

Parece ridículo, ¿verdad? Es ridículo hablar del precio de una vida, y sin embargo, cada fin de semana, en cada salida en bici que hacemos, se pone precio a la nuestra.

Una última cosa, conductor. Te pido que leas de nuevo los párrafos anteriores, sustituyendo “mi vida” por “la vida de mi hijo, la vida de mi hermano.”

Por favor, interioriza esa expresión…y vuelvo a preguntarte, cuánto vale la vida de TU hijo, de TU hermano? Imagínatelo en su bici, mientras los conductores con los que se cruza, le echan el coche encima, lo presionan y le pitan y lo insultan… ¿Notas esa sensación tan desagradable, tan incómoda? Es miedo, es angustia.

En mayor o menor medida, todos los ciclistas lo sentimos cuando nos subimos en la bici. Cuando te cruces en la carretera con alguno de nosotros, piensa que puede ser tu hijo, o tu hermano…

Metro y medio. Cinco minutos. 27,80€/año… ¿sigues pensando que es mucho lo que te pido?