Daniela Ryf volvió, a competir este pasado fin de semana tras muchos meses a la sombra, en los que ha estado preparando de manera concienzuda lo que será el ataque a por una cuarta corona en Kona. De hacerse con ella, la suiza se pondría a la altura de unas pocas afortunadas.

Patrocinada como Jan Frodeno por Asics, ha formado parte de la última campaña de la marca japonesa, cuyo claim, I move me, les ha servido a ambos para echar la vista atrás y recordar los malos momentos que han vivido. «En 2017 no todo fue perfecto«, recuerda la discípula de Bret Sutton, que vio como la temporada no empezaba tal y como ella tenía previsto. Gran favorita en la primera edición de Challenge Mogan Gran Canaria, se vio relegada a la cuarta posición tras sufrir graves problemas de espalda. «Fue complicado lidiar con aquellos dolores, que hacían que no me sintiese bien«.

«Tenía problemas hasta para dormir«, reconoce en el vídeo de presentación de las Kayano 25. «Una lesión es siempre un reto para un deportista, y es importante seguir creyendo en ti«.

Y tanto que siguió creyendo la suiza, porque se recuperó para los momentos intensos de la temporada: victoria en Chattannoga, donde se disputó el Campeonato del Mundo de Ironman 70.3, y apenas un mes después tercer título en The Big Island, pese a las dificultades en que la británica Lucy Charles llegó a ponerle.

«Se puede aprender a vivir con la presión. Cuando te das cuenta de que hay muchos ojos puestos en ti, lo mejor es ponerse en movimiento». Y ahí es donde mejor responde Ryf, compitiendo o preparándose. «Si te ves cómodo en un entrenamiento, eso es que no estás mejorando«.

«Ahi que cuidar nuestro cuerpo, pero también apretarle: duele, pero también te hace más fuerte«, concluye la tres veces campeona del mundo de Ironman.