Hoy hemos presenciado el duelo que todos queríamos ver entre la suiza Daniela Ryf y la británica Lucy Charles. La británica, revelación más reciente de la larga distancia, está llamada a ser la sustituta de la todopoderosa suiza y, a día de hoy, parece ser la única capaz de hacerle sombra en Kona en las dos últimas ediciones, incluida la de hoy. Si la carrera se iba a decidir en la maratón final en categoría masculina, la bici fue decisiva para la prueba femenina. Lucy Charles volvió a protagonizar una natación con tiempos propios de categoría masculina, consiguiendo el récord de la prueba y nadando en 48:13. La suiza, por su parte, salía del agua en 57:26 con casi 9 minutos perdidos.

Con victorias esta temporada en el Ironman 70.3 de Suiza, en el Ironman de Frankfurt, en el 5150 Zurich sobre distancia olímpica y en el Ironman 70.3 de Gdynia, donde además estableció un nuevo récord de 70.3 femenino, se veía venir que Daniela Ryf no se lo iba a poner fácil hoy a la británica, a la que ha ido recortando poco a poco su distancia en bici hasta reducirla a poco más de 2 minutos estando a menos de 40 kilómetros para llegar a la T2. Unos kilómetros antes de llegar a la transición a la carrera a pie, la suiza adelantaba a Charles y se iba directa a salir primera en la maratón final que decidiría el título. Y es que Ryf necesitó 4 horas y 26 minutos para terminar los 180 kms de bici, mientras que Charles tuvo que emplear 12 minutos más en total. Su ventaja como excelente nadadora no le daba suficiente margen como para llegar a la carrera juntas.

En la carrera a pie pocas han sido las variaciones, tanto la suiza como la británica han sabido aprovechar su ventaja y conservarla hasta el final. Daniela Ryf cerraba un magnífico maratón en 2:57:05 y tiempo total en la prueba de 8:26:15, lo que supone nuevo récord femenino. Segunda era Lucy Charles, que terminó en 8:36:32, y tercera ha sido la alemana Anne Haug que firmaba el mejor parcial de la carrera a pie (2:55:57) y terminando en 8:41:57.