La suiza Daniela Ryf se coronó este sábado Campeona del Mundo de Ironman por cuarta vez en su carrera, cuarta consecutiva, y se ponía a la altura de la británica Chrissie Wellington. Ahora solo tiene por delante a dos triatletas en los cuarenta años de historia de la carrera: su compatriota Natascha Badmann, que acumula seis títulos, y Paula Newby Fraser, la reina de Kona, con ocho.

No tuvo una carrera fácil ayer la discípula de Bret Sutton. Durante el primero de los segmentos sufrió las picaduras de las medusas y a punto estuvo de decir adiós en boxes. Afortunadamente se recuperó y poco a poco fue limando terreno con Lucy Charles, que camino Hawi llegó a contar con diez minutos de ventaja. Ya ocurrió en 2017, y por entonces en la T2 la Ungry bird logró, al bajarse de la bicicleta, con casi cuarenta segundos de ventaja. En esta ocasión fueron incluso más, algo más de minuto y medio.

Y es que lo que hizo Ryf en la bicicleta es, literalmente de otra galaxia. No solo volvió a marcar el mejor tiempo, si no que ya definitivamente pelea de tú a tú con los chicos: sus 4:26:07, que en términos absolutos estarían fuera de los mejores tiempos masculinos, esconden si se analizan los splits con detenimiento un dato que asombra: en los últimos 70 kilómetros de carrera, ya de vuelta a Kona, Daniela solo fue superada por Cameron Wurf y Joe Skipper. El australiano, gran especialista, necesitó 1:35:25 para completar el segmento. El británico, por su parte, 1:35:50.

Y después, Ryf, que rondando a 43’21kms/h, necesitó de 1:37:11, convirtiéndose en el tercer deportista más rápido por delante de incluso Andrew Starykowitz -1:37:38-, Patrick Lange -1:38:00- y Javier Gómez Noya -1:38:46-.

Sin duda alguna, se nos acaban los calificativos para definir lo que Daniela Ryf hace en todas y cada una de las carreras en que participa. Este año ha demostrado estar, sin duda, a otro nivel.