Nicole Holderfield pesaba 136 kilos en 2014. El fin de semana pasado, corrió la media maratón de Pittsburgh y la terminó en 2 horas y 14 minutos. Todo ello con 60 kilos menos que hace cinco años. Nicole es una mujer que trabaja y madre de dos hijas que se estableció como objetivo para ponerse en forma física una meta muy concreta, la media maratón. Llegó a pesar 136 kilos y desde que tocó techo ha perdido casi 60 kilos.

Como la magia no existe a la hora de mantener el peso, Nicole se ha basado en un estilo de vida y dieta saludable, así como en metas de ejercicio. Para ella, su verdadera motivación eran sus dos hijas: «estoy corriendo para demostrarles que puedes hacer cualquier cosa que te propongas».

Entrena a la hora de almorzar y se ha centrado únicamente en correr para preparar la media. Durante la semana, entrena tres veces, dependiendo de su horario. Planea su jornada de acuerdo a la carga de trabajo y reuniones que tenga y prioriza por encima de todo que el entrenamiento es básico para ella y su salud física y mental. Las tiradas más largas las suele guardar para el fin de semana, que es cuando puede dedicarle más tiempo.

Nicole nunca había sido una niña delgada, pero era muy activa. Durante el colegio participaba en competiciones de natación y ello le mantenía saludable y con un peso controlado. Al llegar a la Universidad, todo cambió. Se metió 15 kilos de golpe durante su primer año y dejó de controlar su alimentación. Una vez terminados los estudios, se incorporó al mundo laboral y sus hábitos de alimentación siguieron siendo los mismos. Todo comida procesada y preparada.

Después se casó y tuvo su primera hija en 2014. Su punto de inflexión con el tema del peso llegó en noviembre de 2015, cuando pesaba unos 136 kilos. Se hizo una proposición para el año nuevo y fue perder más de 50 kilos al haber alcanzado el nivel de «obeso mórbido», dos palabras que le dejaron marcada a la hora de motivarse para perder peso. En 2016 nació su segunda hija, por lo que volvió a ganar todo el peso que había perdido hasta antes del embarazo. No sería hasta el año 2017 cuando cogió el toro por los cuernos y empezó a eliminar alimentos procesados de su dieta y cuidar la alimentación.

Nicole Holderfield

Su punto de inflexión, 2017

Se apuntó a un gimnasio de kickboxing al que iba a la horade comer y en octubre de 2017 ya había perdido 45 kilos. Poco después, empezó a correr con un programa de 5K, sustituyó el gimnasio por correr y en marzo de 2018 ya había corrido su primer 5K. A finales de 2018 ya había completado cinco carreras de 5K y había perdido 57 kilos.

Poco después, y como suele suceder en estos casos, un amigo le lió para hacer la media maratón de Pittsburgh. Dicho y hecho, nuevo objetivo para 2019, correr una media. Su entrenamiento, correr al menos 8 kilómetros tres veces de lunes a viernes y meter rodajes largos (entre 14 y 19 kms) los fines de semana.

Correr para Nicole Holderfield  y su familia ha cambiado definitivamente sus vidas. Ahora tiene 36 años y es una madre activa que ha inspirado también a su marido a perder también 34 kilos.

Objetivo, terminar la media en menos de 2h30

Cuando llegó el día de la carrera, el principal objetivo de Nicole era terminar. Y en segundo lugar, terminar por debajo de 2:30. Su crono final fue de 2:14, así que dos pájaros de un tiro. Nicole no pudo evitar ponerse a llorar al ver todo lo que había conseguido desde que empezara este largo viaje.