Fútbol y triatlón. El deporte rey y el deporte de moda.

Los que hemos jugado al fútbol, al colgar las botas sentimos la necesidad de seguir haciendo deporte. De engancharnos a algo. No todos, pero la gran mayoría al final acabamos o jugando en una liga de fútbol 7 con los amigos, dejándonos la vida en las pistas de pádel o corriendo. Aunque también es el caso, que acabes odiando todo lo que esté relacionado con el deporte.

El running es el primer paso para llegar al triatlón. Todos los ejemplos que conozco, en los que me incluyo, cuando dejamos de jugar y pensamos que se nos va a acabar el mundo, empezamos apuntándonos a alguna carrera popular aprovechando nuestra buena condición física. Una vez que hemos hecho nuestros pinitos en algún 10k, una media o incluso un maratón, queremos más y buscamos nuevos retos. Y ahí aparece el Triatlón. Sin duda uno de los deportes de moda en España.

5 ventajas que tiene el triatlón sobre el futbol

  1. No tienes que aguantar charlas tácticas antes del partido. Se acabó lo del 4-3-3, el doble pivote, el rombo, marcaje en zona en los saques de esquina, la presión alta en la salida del balón del rival o lo de generar espacios. En el triatlón, lo máximo que puedes tener el día de la carrera es una breve charla con tu entrenador o persona de confianza para ver sensaciones y comentar pequeños detalles sobre lo que nos vamos a encontrar.
  2. Se acabó el banquillo. Hay alguno que ha vivido ahí durante casi toda su carrera, pero estar sentado en el banco es lo peor que lleva un futbolista.  Cuando el domingo te dicen que no juegas, se te pasan las peores cosas por la cabeza: “ a ver si le echan,  me voy del equipo…”· Luego se te pasa y el lunes vuelves a tener la misma ilusión de siempre.
  3. Se acabaron los malos rollos en el vestuario. Por desgracia en el fútbol es el pan de cada día. Compañeros que no van en la misma dirección del grupo, poco entendimiento con el entrenador, piques personales…Son situaciones incómodas que en el Triatlón no las vas a vivir porque tú decides con quien nadas, con quien pedaleas o con quien corres. Aunque a veces es mejor solo que mal acompañado.
  4. Libertad de horarios para entrenar. En el fútbol los entrenamientos y partidos marcan tu agenda semanal. Todo tiene que estar supeditado al fútbol. “ No puedo, tengo que entrenar.” Es la expresión más repetida en el fútbol modesto. En el Triatlón entrenas cuando quieres o cuando puedes. De hecho los triatletas destacamos por nuestra capacidad para organizarnos y sacar tiempo de debajo de las piedras. Se acabó la tensión del “ si no voy a entrenar hoy, no juego el domingo.”
  5. Competir con los mejores triatletas del mundo. En el fútbol es una utopía jugar en el Bernabéu contra los Cristiano, Bale o Ramos. En el Triatlón si pagas (como hice yo) puedes estar en una salida mítica como el Ironman de Lanzarote y compartir cartel con Jan Frodeno, Raña o Saleta Castro.
ironman meta

Foto: Flickr // Wagner Araujo

5 ventajas del fútbol sobre el triatlón

  1. El grupo humano. Mis mejores amigos vienen del fútbol. El luchar todos juntos por un mismo objetivo une. Son muchas horas a la semana las que se pasan en un vestuario y al final compartes tantas experiencias que las trasladas a tu día a día. En el Triatlón el concepto “equipo” es más complicado, es un deporte individual y dependes de ti mismo.
  2. Entrenamientos. En cuanto sacrificio no hay color. No es comparable entrenar  una hora y media al día ( si hablamos de los profesionales)que la exigencia y dedicación que requiere el triatlón. Ni que decir tiene si te estás preparando una prueba de media o larga distancia donde habrá días que hagas doble sesión y entrenamientos de más de 4 horas.
  3. El coste del material. La ficha, el reconocimiento médico, un par de botas, unas espinilleras, algo de ropa térmica para el invierno y poco más. El resto te lo dan todo. Así de barato es el fútbol. Sin embargo el triatlón… Podrías comprarte un piso en Benidorm con lo que te gastas en 10 años ( artículo de Diego).
  4. Las vacaciones. En el fútbol somos como los maestros. Trabajamos de septiembre a junio. No hay liga en Navidad, Semana Santa, puentes… Lo único que falta es el “día del futbolista”. En el triatlón, ya sabéis,  como tengamos una prueba entre ceja y ceja, entrenamos por encima de casi todo. Descansamos poco. A veces menos de lo que el cuerpo necesita.
  5. El dinero. En el fútbol nos pueden llegar a pagar por jugar. En el triatlón pagamos por competir. Y si ganas alguna carrera, a lo mejor rascas algunos euros, te dan una copita y te regalan la inscripción del año siguiente, pero poco más.