Derek Rae no recuerda nada del accidente que cambió su vida. Fue un accidente en moto con un camión articulado cerca de St Andrews. El accidente provocó un daño irreparable en el nervio de su brazo derecho y, por tanto, su movilidad y su trabajo como carpintero. Pero su determinación para conseguir recuperarse del accidente le convirtió en un corredor de nivel medio a un atleta escocés internacional y aspirante a medalla cuando debutó en Gran Bretaña en los Campeonatos Mundiales Paralímpicos.

Hasta junio de 2010, fecha del fatídico accidente, era un entusiasta de correr, pero no mucho más que cualquiera de nosotros. A partir de esa fecha, Derek Rae empezó a entrenar como nunca y a mejorar tiempos en todas las distancias.

«Focalizarme en volver a correr fue mi principal objetivo durante la rehabilitación«, dice, «pero no recuerdo nada del accidente, ni nada de los dos días anteriores. Me dirigía hacia casa cuando choqué con un camión. Me llevaron al hospital y allí pasé seis días en cuidados intensivos y cinco semanas metido en una habitación, sin muchas esperanzas. Tenía moratones y golpes por todo el cuerpo y el cerebro hinchado. Por suerte, no hubo daño en las piernas, solo mi brazo derecho: una lesión del plexo braquial que afectas a los nervios. Después de tres operaciones, he conseguido un movimiento muy limitado del brazo. No puedo ni siquiera levantar una taza de té ni puedo cortar la comida, necesito ayuda».

 

Foto: British Athletics

Foto: British Athletics

Corre con el brazo en cabestrillo y reconoce que el accidente le ha ayudado a descubrir un talento que desconocía. «Tumbado en el hospital, pensé que tendría suerte en poder correr 5 ó 6 kilómetros, nunca un maratón. Jamás pensé en volver a recuperar el nivel que tengo ahora, todavía me sigo sorprendiendo».

Y es que Derek Rae, que participó en el maratón paralímpico de Río de Janeiro, ha corrido hace pocos días la Great Scottish Run Half Marathon con una marca de 1h10’06» (a 3’19 elKm) y en abril, el Maratón de Londres en 2h33’34 (a 3’38 el Km).

Ahora es cuando nos levantamos y nos quitamos el sombrero. Queremos más gente así, porque esto es lo que hace grande el deporte y el atletismo. Y me quedo con su frase: «No miro atrás hacia  lo que tenía. Miro hacia lo que todavía puedo conseguir».