Uno de los mayores retos de un triatleta /entrenador a la hora de planificar su temporada o la de sus pupilos, es integrar todas las competiciones marcadas en el calendario. En el caso de triatletas amateur, donde en muchos casos basan su temporada en una o dos pruebas de media/larga distancia al año, la disposición de las cargas queda mas clara y marcada. Sin embargo, en el caso práctico de un triatleta metido en el circuito ITU o WTS, con la necesidad de estar casi todo el año compitiendo cerca de su mejor nivel, la complejidad a la hora de planificar aumenta.

Uno de los mayores errores, o complicaciones de este tipo de calendarios, con muchas pruebas distribuidas a lo largo del año, es el de pasar muchas semanas fuera de los rangos óptimos de volumen y frecuencia de entrenamiento, con las consiguientes perdidas a medio plazo de las adaptaciones logradas en periodos iniciales de la temporada, cuando el entrenamiento es la parte fundamental de nuestro planning.

Lidiar con esta problemática puede ser uno de los mayores retos para un técnico, donde la temporada parece no tener un inicio y un final claro y donde casi todas las pruebas son vitales para el triatleta, ya sea por la necesidad de adquirir puntos para un ranking o por ejemplo entrar en una carrera olímpica.

Hay que evitar el taper perpetuo

El error más común pero también el aspecto mas difícil de evitar es entrar en un “taper-perpetuo”, donde los periodos de entrenamiento denso brillan por su ausencia ante la inminente llegada de una nueva prueba marcada en el calendario, con su viaje correspondiente, donde en muchos casos acumularemos un buen numero de horas de transporte, escalas y esperas.

Ante este escenario, los atletas mas jóvenes perderían horas de entrenamiento/formación que podrían limitar su desarrollo de cara al futuro, y los más experimentados podrían tener una caída progresiva en su rendimiento por dos motivos principales, las desadaptaciones fisiológicas producidas a medio plazo por esta sucesión de puestas a punto sin un trabajo de base continuado y la fatiga que podría producir un calendario tan extenso.

Lo ideal sería tener un calendario bien definido y quizás con no tantas pruebas importantes cada año, si esto no se pudiera conseguir, ahí entra la labor de planificación, donde no es sencillo acertar al 100% para obtener el rendimiento deseado durante todo el año, pero donde las decisiones que tomemos pueden ser claves en el éxito de un deportista.

Sobre el autor de este artículo

Ander Pérez Ochoa. Director Técnico del Club Triatlón ArabaTri. Entrenador nacional de triatlón y licenciado en INEF. Dirijo un grupo de alto rendimiento en Vitoria.  Instagram: @anderperezochoa
 Jorge San Martin entrenador personal