Evidentemente, cualquiera sabe que los ciclistas profesionales son mucho mejores que un ciclista semiprofesional o que solo utiliza la bicicleta como una escapatoria para hacer deporte y disfrutar de su tiempo libre. Pero, exactamente, ¿qué diferencia hay entre ambos?

La «Etape du Tour» es un evento anual en el que una multitud de aficionados recorre la misma etapa del Tour de Francia que recorren los ciclistas profesionales. El último año tuvo lugar en la Briançon, la ciudad más alta de Francia con una altitud de 1236m; una etapa agotadora con 181 km de montaña, cuya última subida, de diez kilómetros, promedia una pendiente del 10%. Es decir, no es un juego; el aficionado o ciclista semiprofesional que participa en este evento sabe que tiene un reto ultraexigente.

Etape Du Tour Briançon

Fuente: Sports Holidays

Por ejemplo, en 2015, el ganador del pelotón de aficionados o amateurs fue Jeremy Bescond, marcando un tiempo de 4h 52 min y 44 seg. Menos de una semana después, era el turno de los ciclistas profesionales y Nibali se hizo con la victoria de etapa, en esta ocasión, el italiano marcó un tiempo de 4 h 22 min y 53 seg, un 11% más rápido que el campeón amateur. Para comparar de forma precisa los datos hay que tener en cuenta dos cosas: primero, Bescond había sido ciclista profesional hace años, como también lo fueron los primeros diez clasificados del pelotón aficionado y, segundo, Nibali también contó con la ayuda de su equipo para ir a rueda y poder ahorrar energía, como también disponía de mejores materiales (bici y equipamiento).

En una perspectiva completamente diferente encontramos a Jacopo Guiarnieri, que fue el último ciclista del Tour profesional en pasar por la linea de meta e hizo un tiempo de 4h 53 min 23 seg, un 12% más lento que Nibali, habría quedado por detrás del campeón de aficionados (recordemos que fue pro) pero aun así está muy por delante de la mayoría del pelotón de amateurs. Para valorar la diferencia con un aficionado de verdad, tendríamos que compararlo con William Turnes, francés no profesional de la categoría de 40-44 años y que pasó en quinta posición por la linea de meta con un tiempo de 5 h 02 min 56 seg, un 15% más lento que Nibali y casi 10 minutos más lento que Guiarnieri (el peor clasificado de esa etapa en los pro). Guiarnieri, velocista que utilizó la etapa para descansar ante la próxima contrarreloj, no dio el máximo de su rendimiento; en cambio, los amateurs solo tenían esa etapa y dieron el máximo de su rendimiento y energía.

El último clasificado de los amateurs finalizó la etapa en 12 h 46 min 07 seg, casi tres veces más de lo que tardó Nibali. Para encontrar una medida representativa, también podemos analizar al corredor amateur que quedó en la mediana o punto medio de la clasificación. Fue David Hall, que terminó en 8 h 49 min 07 seg, el ciclista que representaría al ciclista semiprofesional corrió un 101% más lento que Nibali. En promedio, los profesionales son el doble de buenos que el resto de nosotros, los amateurs o ciclistas aficionados.

Diferencias fisiológicas entre profesionales y amateurs

Para entender la fisiología de un ciclista profesional, vamos a comparar las diferencias entre ambos, utilizaremos la unidad de medida VO2, la máxima cantidad de oxígeno que puede usar una persona cada minuto; cuanto más oxígeno pueda utilizar un deportista más energía puede generar para alimentar a sus músculos y más eficiente será el rendimiento deportivo. Se mide en mililitros por kilo corporal por minuto= ml/kg/min. Un trabajador de oficina sedentario que prácticamente no hace deporte de forma habitual tiene un VO2 máximo de 30-40 ml/kg/min.

¿Cuánto oxígeno consumen los profesionales?

Greg LeMond, campeón de tres Tours, registró 92,5 ml/kg/min, casi el triple que una persona sedentaria.

En 2012, el ciclista noruego Oskar Svendsen registró el récord de VO2 máximo con 97,5 ml/kg/min, sus pulmones son los más eficaces de la historia del deporte.

¿VO2 de ciclistas famosos?

Por ejemplo, entre otros grandes nombres de la historia del ciclismo encontramos a Miguel Induráin con 88 ml/kg/minuto, Armstrong 84 o Thor Hushovd 86 VO2.

Foto: huffingtonpost.com

Foto: huffingtonpost.com

Por tanto, si tenemos en cuenta que los profesionales suelen tener un VO2 promedio de 80 y los ciclistas amateurs pueden alcanzar los 60, encontramos una ventaja en cuanto a procesamiento de oxígeno del 33%. Pero no solo es fundamental el máximo oxígeno que puede procesar el cuerpo para tener un gran rendimiento deportivo, también hay que tener en cuenta el umbral de lactato o de procesamiento, o cuanto tiempo puede el cuerpo mantener ese máximo de oxígeno sin una acumulación excesiva de lactato mientras hace un ejercicio físico. En otras palabras, el punto de inflexión en el que el deportista está en su punto de máxima intensidad y justo se fatiga rápidamente hasta el agotamiento.

El profesor Iñigo San Millán comparó cifras de lactato entre ciclistas mundiales y amateurs. Llegó a la conclusión de que con una potencia promedio de salida de 3 W/kg, los aficionados producían 37,5% más de lactato que los profesionales y si la potencia subía a 3,5 W/kg la cantidad de lactato subía espectacularmente hasta los 62,5%. A 5,5 W/kg, un 77% más. Es decir, que en cuanto la exigencia física es realmente alta, los ciclistas amateurs no aguantarían el ritmo de los profesionales y se agotarían rápidamente. 

Diferencias en cuanto a potencia en carretera

Aunque las diferencias fisiológicas son importantes, se acusan más todavía en carretera. Por ejemplo, se registró una salida de Froome en el que alcanzó una potencia de 414 W en 41 m 28 seg, unos 5,78 W/kg. En menos tiempo, tenemos los datos de Dumoulin en la Vuelta a España de 2015, que en una subida en la etapa 6 alcanzó un promedio de 508 W en 5 min 55 seg, 7W/kg.

En cambio, según datos de Strava, mismamente en la etapa más popular del planeta (Box Hill en Surrey) observan que el tiempo promedio de los mejores ciclistas amateurs es de 310 W en 7 min 09 seg, que equivale a 4,19 W/kg. Estos datos revelan que la producción de un amateur es 60% menor que la de Dumoulin, mismamente en una duración de tiempo muy similar.

Diferencias en el sprint

En el sprint, Mark Cavendish suele superar la linea de meta a más de 1.600 W y es uno de los más aerodinámicos del panorama mundial.

Foto: Sirotti

Los sprinters profesionales pueden mantener 1.000 W durante más de 30 segundos. Un ciclista aficionado promedio jamás alcanzaría el 60% de la potencia al sprint de un pro, ese 40% implica una ganancia marginal muy considerable en cuanto a métricas y distancia; quedaría realmente lejos de las marcas profesionales.