Se estima que el 10% de la población en algún momento de su vida ha padecido dolor de talón. Si el diagnostico de cuál es la lesión que produce el dolor de talón es buena, está lesión no tiene porqué fastidiarnos nuestros entrenos y competiciones. Es imprescindible la exploración mediante ecografía para tener un diagnóstico fiable, ya que parece que todo los dolores de talones sean fascitis plantar y siento deciros que no siempre es así, ya que conviven múltiples patologías con la misma sintomatología: dolor de talón.

Si no es fascitis plantar, ¿qué otra lesión puedo tener?

Según Víctor Martínez Rebollo, podólogo experto en el estudio de la pisada en Biomecánica Martínez, el diagnóstico diferencial de la fascitis plantar debe realizarse con el de ruptura de la fascia plantar, fasciosis plantar, fibromatosis plantar, atrofia de la grasa plantar, entesopatía, enfermedad diabética, atrapamiento nervioso, siendo más frecuentes el nervio calcáreo medial y el nervio plantar lateral, ambos son ramificaciones del nervio tibial, radiculopatía lumbar o punto gatillo de gemelo.

Dependiendo de quién es el causante de dolor de talón los tratamientos variarán. Por ejemplo, una fascitis plantar irá encaminada a bajar la inflamación con AINES (antiflamatorios no esteroides), hielo, ultrasonido, masoterapia, etc. Por el contrario, una fasciosis plantar irá encaminada a regenerar el tejido afectado con tratamientos como la Electrólisis Percutánea intratisular. Cada patología tiene su propio tratamiento por esto es tan importante un buen diagnóstico

Estudio biomecánico de la pisada

Foto: Víctor Martínez Rebollo

¿Cómo puedo prevenir el dolor de talón?

  • Lo primero que debemos hacer como corredores es visitar al cardiólogo. Después de saber que somos aptos para comernos nuestras pruebas, se aconseja realizarse un estudio biomecánico de la pisada, ya que una mala pisada puede provocarnos  tensiones musculares, tendinosas, ligamentosas y nerviosas que pueden acabar en el temible dolor de talón.
  • Estirar, estirar y estirar, tener una buena flexibilidad permitirá que nuestras fibras musculares estén aptas para la realización de la actividad deportiva diaria, así como para recuperarnos de los entrenamientos y ser más eficientes en los próximos entrenamientos.
  • Estira gemelos, soleo e isquitobiales para prevenir acortamientos que puede repercutir en el dolor de talón.
  • No olvides fortalecer la musculatura del pie. Puedes tener el mejor Ferrari del mundo, pero si las ruedas están mal, el Ferrari no corre. Nuestros pies son nuestras ruedas, hay que fortalecerlos. Como ejercicio, tira un calcetín al suelo mientras permaneces sentado y cógelo con los dedos de los pies como si fuera la mano. Aguanta el calcetín en el aire durante 3 segundos y lo vuelves a soltar para volver a cogerlo. Repite este gesto varias veces durante cinco minutos con cada pie. Haz ejercicios de propiocepción a la pata coja sobre una plataforma que no sea estable. Empieza con estos dos ejercicios básicos y notarás la mejoría al correr debido a que fortaleces la musculatura.
  • Hábitos saludables. El mejor entrenamiento es el que no se ve. Duerme bien, come sano, bebe mucha agua y visita al fisioterapeuta para descarga la musculatura.