Lo hemos vuelto a ver. El domingo, en pleno trascurso de TriVitoria, Jon Aranburu colgaba en su cuenta de Twitter unas fotos en las que podíamos ver pelotones en el segmento de bici dignos de cualquier cicloturista. En Planeta Triatlón hemos denunciado siempre la lacra del drafting en las media y larga distancia. Si echamos la vista atrás podemos hablar de Ironman Barcelona, de Kona o del más reciente Ironman Texas

Las redes sociales echan humo, así lo estamos viendo estos días, antes situaciones como estas. Incluso triatletas profesionales se han manifestado publicamente, como Andrew Starykowicz, que tras Texas apuntaba en Twitter: “Está bien que la mayoría de esta gente invierta más de 50.000 dólares en equipamiento, fitting, entrenadores, viajes… para hacer trampas el día de la carrera”, Pablo Dapena que en 2016, tras Challenge Peguera, expresaba su mal sabor de boca por el drafting en la prueba.

Si embargo, las críticas, el revuelo y las denuncias constantes pasan, y el drafting queda. ¿Cómo se puede poner fin a estas situaciones? ¿Dónde radica el problema del drafting? Para algunos falta de ética, para otros, como Antonio Alix, habitual en los micrófonos de Eurosport, simplemente somos “víctimas de la masificación“.

Diego Rodríguez, CEO de Planeta Triatlón, publicaba ayer un vídeo en el que hacía una valoración muy interesante en el que achaca el problema tanto a organizadores como a triatletas:

Medidas insuficientes

En los últimos años hemos visto como algunos organizadores han tomado medidas para luchar contra el drafting. Ironman instauró el denominado rolling start, un sistema de salida que ya vimos en Ironman Barcelonacon el objetivo de poner fin a los chuparuedas. Juanan Fernández, Director de Chanllenge España, señalaba ayer en su cuenta de Twitter que en Roth cuentan con más de 100 motos para las diferente salidas.

En Samorin, el año pasado, la franquicia determinó una distancia de 20 metros de drafting. El mismísimo Lionel Sanders manifestó que “deberían ser obligatorios“. En Vitoria, los triatletas denuncian la falta de sanciones y jueces. Alex Pla corrió el domingo allí y afirma que cuando reclamaba a los jueces estos le amenazaban con sacarle tarjeta azul a él.

Pero no es el único. Pepe Prados también escribía en twitter: “No sé sanciona. Entre las 5h05min y las 5h15min de bici me han adelantado auténticos pelotones. Es mi tercer y último Vitoria“.

Por su parte, nuestro colaborador Pedro Nieto, que también disputó la prueba, criticaba la escasez de jueces: “Participé y sufrí una grupeta de 40 personas. En las dos vueltas del Half, dos únicas motos con dos jueces. Ojo, en la charla técnica se permitía drafting al paso por localidades, confluencia con Full, avituallamientos… en resumen: imposible físicamente en vuelta 1 y 2“.

¿Cuáles son las causas, según los triatletas?

En las redes sociales se habla de dos problemas principales: esa falta de sanciones -a excepción de la parte delantera- y la masificación de las pruebas. “Lo que pase por detrás es inevitable. Yo croe que de los aficionados nadie va a drede a hacer trampa”, decía Alix. Algunos triatletas achacan también la falta de ética de algunos participantes, por eso Diego Rodríguez habla de “empezar por educar a la gente“.

Javier del Moral escribía también en twitter: “Sí que van, porque les recriminas que van en grupo y se ríen de ti didiéndote que si eres juez…“.

Aportar nuevas soluciones

Al debate se sumaba ayer Jaime Menéndez de Luarca, entrenador de Sara Pérez y Emilio Aguayo, quien lo tiene claro: “El drafting es TRAMPA” y remite a todo aquel que le guste a correr en pruebas donde se permita. Como posibles soluciones oleadas por grupos de edad con diferencia considerable, además de un buen número de oficiales coordinados en moto. Algo que, según afirma, permitiría correr a 2500 triatletas sin drafting en Vitoria.

Algunos triatletas se excusan con la necesidad de frenar y quedar relegados en la carrera, algo que para Luarca “no debería ser frustrante. Es parte del juego y siempre se ha hecho así. Si frustra es que no se tiene claro lo que es una prueba sin drafting”.

Triatlón Zarautz decidió hace tres años poner cámaras en el recorrido y hacer públicos los nombres de todos aquellos que hicieran drafting. Una medida que apunta Diego Rodríguez para tratar de explicar que sí existen soluciones. Un usuario de Planeta Tritatlón exponía ayer la posibilidad de chips inteligentes que “incorporen un sensor de aproximación que se active y desactiva en la transición. Una aproximación en línea y hacia delante, que registre la velocidad con la que hubo la aproximación. Un margen y descalificado”.

Por supuesto, como triatletas, deberemos reconocer nuestra parte de culpa y hacer una análisis de conciencia. Como se pregunta Diego: “¿Realmente queremos tener una medalla de finisher que en nuestro fuero interno reconozcamos que la hemos conseguido haciendo drafting?”.