En el mundo del triatlón, y en especial en Planeta Triatlón, se ha hablado últimamente del fenómeno del verano, el Drafting. Como no todo en la vida es blanco o negro, hoy complicaremos aún más el análisis.

A mi no es que no me guste hacer trampas. Es que no me sale. Igual que soy tan pardillo que me era imposible copiar en exámenes, no le veo ningún sentido a romper una regla para beneficio propio. Es más, me causa vergüenza ajena.

¡Oh! La típica declaración inicial de alguien que primero declara su inocencia más absoluta y acto seguido se confiesa culpable. ¡Qué buen chaval!

La situación: El Half Empuria Brava. Con 450 participantes, la distancia de medio IronMan, 90km en bicicleta, en un circuito de 3 vueltas en bici. La carretera, GIV-6103 hasta Palau Saverdera. Una carretera que no podía ser más inapropiada para rodar en un triatlón con cabras: sin desnivel, muy estrecha, con curvas muy peligrosas además de estrechas, en la que se circula de ida y de vuelta por la misma carretera, con muy poco espacio y con un asfalto en muy mal estado.

La normativa del Half, en este caso, decía que teníamos 3 avisos, y al tercero, nos descalificaban. Sin penalty box ni purgatorios donde redimir pecados.

¿La realidad? Era imposible no hacer drafting. Por una cagada mía, en la primera vuelta salí un poco retrasado (puesto 61), así que me tocaba remontar. Iba pasando auténticos pelotones, pero de gente que intentaba dejar algo de distancia, intentando cumplir una regla, que a mi parecer era utópico cumplir en este escenario. Si que vi gente yendo directamente a rueda, pero la gran mayoría eran triatletas apurados y nerviosos, porque aún intentando hacer un gesto de no drafting, o ibas el primero o nada. La juez me dijo más tarde, que del 4 al 50 íbamos todos haciendo drafting. Yo acabé la bici el 34, por lo que hice drafting y además me llevé dos avisos, de los cuales solo me enteré de uno. Bueno, no del aviso, de la foto.

Mi pregunta es, si íbamos 50 tíos haciendo drafting, casi los 50 primeros, algo está mal más allá de que seamos unos tramposos (que es el calificativo fácil). En la zona de masajes, todos comentamos que no podíamos rodar solos. En el momento en que dabas algún giro complicado, la carretera se estrechaba, dábamos la vuelta 180º, PUM! el grupo se compactaba. En el momento en que intentas dejar hueco con el de delante para respetar la regla, PUM! el de detrás se pasa a cubrir el hueco, como si fueras en un pelotón. Yendo tanta gente y en mi caso, remontando, a veces pasar un grupo era cuestión de varios minutos, igualar velocidad en algún momento, y tener que meterte detrás de un triatleta delante tuyo, porque vienen otros de cara, a centímetros.

En mi opinión y por mi experiencia este año, a la ya manifiesta queja sobre el atleta tramposo, habría que añadir dos ingredientes: jueces que saben muy poco de ir en bicicleta y de la dinámica de un grupo ciclista y organizadores que pretenden imposibles.

No puede ser que venga un juez y en 10″ haga fotos, sin dar ni siquiera una advertencia, y sin esperar unos minutos para poder comprender que situación se está dando en ese momento. Resulta que hay veces que aunque, efectivamente, vas detrás de otra persona, la dinámica de la situación confirma que no estás aprovechándote de su rebufo para beneficio propio: lo puedes estar adelantando, te acaba de adelantar, habéis llegado a una curva y el de delante se ha guiñado vivo porque se iba al arroyo….

Y lo que tampoco puede ser, es que pretendan que no se formen pelotones de gente en un circuito de 90km a 3 vueltas con ese tipo de carretera.

Me pasé parte del sector ciclista discutiéndome con otros triatletas por el tema del drafting, intentando no hacer, pero viéndome, una y otra vez, en una situación de ir a unos 4-5m del triatleta de delante. Qué técnicamente es drafting.

Eso los 50 primeros. Al ser un circuito de ida y vuelta podías ver a los de detrás. En las posiciones intermedias de esos 450 triatletas vi gente en pelotón directamente.

Puede que algunos intentaran sacar beneficio, de hecho tengo a uno claramente grabado en la cabeza, pero la mayoría de los triatletas con los que me mezclé durante ese sector, iban preocupados por las situaciones que se daban.

Al acabar la prueba, hablé con una juez, y le comenté la situación. Resulta que sin yo saberlo, tenía dos avisos (al tercero descalificado), y me dice que la culpa es nuestra. Si 450 personas se ven involucradas en situación de drafting, no podemos ser todos unos tramposos y jueces y organizadores unos perfectos realizadores de su trabajo.

Que en Kona se haga drafting es de risa, pero yo me planteaba el otro día, «¿Y si me veo envuelto de un grupo que me engulle, de esos tan grandes, qué hago? Porque es imposible salir de ahí, van exactamente a tu ritmo». Si te dejas caer, te vas a la cola de la prueba, porque la gente va pasando, te vas al último lugar. Si aprietas, simplemente puede que no tengas fuerzas para llegar a la cabeza.

En el circuito de Kona a una vuelta, eso no debería pasar. Pero en una carretera de carros, de 90km a 3 vueltas, eso es lo más probable que pase.

En fin, ahí lo dejo. En mi opinión, si esto es un problema, se tiene que atacar desde todos los frentes, no sirve decir solo que el triatleta es un tramposo. Se tienen que involucrar y trabajar también en ese aspecto los organizadores de la prueba.