Desde el domingo pasado que acabé el Duatlón de Granollers, noto que tengo ambas piernas bloqueadas. El lunes no descansé, hice una hora de rodillo y 25′ de carrera continua, y ya noté que no iba fino. En ese momento no le dí importancia. ‘Carlos ya lo tendría previsto’ pensé, y seguí a lo mío.

El martes, en el entreno del club, me empecé a preocupar: en el calentamiento íbamos a 5’20” e iba sufriendo. Sorprendentemente en las series, 4×1000, me sentí mucho mejor y la última la terminé en ritmo de 3’40”, con Oriol al lado. ‘Bueno, quizás son solo sensaciones y en el fondo estoy bien’ me dije, y traté de apartarlo de mi cabeza.

El tema es que el miércoles, trabajando, me notaba muy cansado, y el jueves, que me salté el entrenamiento del club para hacer una tirada larga (hora y media) volví a las mismas malas sensaciones y decidí parar a la media hora. Para sufrir, mejor me iba al sofá de casa a descansar, aparte de que el dolor en los isquios de la pierna izquierda comienza a agudizarse, sobre todo en bici, que escucho un “clac” en cada giro, que me preocupa.

La cosa es que he me he levantado esta mañana con la misma pesadez en las piernas y, cuando he llegado a Igualada, con un frío de tres pares de narices, no tenía ni una gana de competir: solo quería tumbarme y dormir.

Me he encontrado con Xavi, hemos salido a pedalear quince minutos, y pese a las sensaciones, me he visto fino.

Tras dejar la bici en boxes nos hemos encontrado con Lolo y Sergio, y nos hemos ido a trotar y ver la zona de carrera a pie. La verdad es que ese rato me ha calmado bastante, porque he visto que no había rampas duras, temor que llevaba encima tras ver el track del año pasado. No obstante, en la línea de salida, a las diez en punto, seguía con ganas nulas de sufrir, simplemente quería pasar el trámite e irme a mi casa. Sin embargo, hemos empezado y he ido encontrándome un poco mejor a cada metro, aprovechando que el camino es angosto y que no deja margen de maniobra para adelantar con facilidad. Hemos ido un buen tramo juntos Xavi, Ramón y yo (hay que aplaudir a Ramón, que vaya velocidades lleva en carrera a pie para 52 años), hasta que nada más pasar el km 3 me he caído en un bache y me he descolgado. He perdido el ritmo pero con calma, y apretando en las bajadas, he terminado alcanzando a Xavi en torno al km 4,5. Ramón ya iba por delante nuestro.

Hemos llegado a la transición (km 6) en 22’56”. La verdad es que me parece muy poco, pero no puedo contrastarlo porque el puto garmin no me ha guardado la actividad. Yo diría que hemos hecho veinticuatro largos, casi veinticinco. He tardado en subir a la bici, pero he cogido al grupo de Xavi donde he ido bastante bien escondido a medio pelotón, reservando fuerzas.

El tramo de bicicleta es muy rápido y poco revirado, un par de curvas reseñables en las que tengas que meter el freno. Un repecho me ha pillado despistado entorno al km 6, no he cambiado bien de piñón y me he quedado descolgado. Una pena porque íbamos a ritmos buenos y hubiera podido arañar un par de minutos.

He pillado otro grupo por detrás y he ido a rebufo, hasta que en el km 17, aprox, he apretado. En el repecho final (una bromita de 300 al 6%, joder), he perdido un poco de ritmo. Al entrar en la transición me he equivocado de carril y he perdido otro medio minuto buscando mis zapatillas. He pensado que quedaban tres kilómetros por delante, que estaba contento con el tramo de bici (pensando que había hecho una media de 32 o 33 kms/h) y he decidido tomármelo con calma. Iba en tierra de nadie y las diferencias no iban a ser sustanciales, para que apretar y cargar más las piernas de manera innecesaria.

Pese a todo no me ha adelantado nadie y yo habré pasado a unos seis o siete, terminando el último kilómetro a ritmo de 3’40”.

Tiempo final, 1h10’59”. Contento porque comparando con Montmeló, que tenía 1’5kms menos de carrera a pie, creo que he sacado mejor media de tiempo.

Como digo no me cuadran los tiempos de la Federación, me parecen muy rápidos para la distancia que es, así que pienso que al final el circuito a pie medía menos de los 3kms teóricos. Putada lo del Garmin, lo tengo que revisar bien.

Dicho ésto, esta semana me acercaré a ver a Eric para que me eche un vistazo tanto al bloqueo de las piernas, que se me están quejando a gritos de la fatiga, y a los isquios. Ahora ya solo tenemos por delante Barcelona y quiero llegar inmaculado.

IGUALADA CIUTAT DUATLÓ 2014 from OCISPORT Outdoor Experiences on Vimeo.