Uno de los principales problemas del entrenamiento de resistencia son los dolores de cabeza posteriores. ¿Sabes por qué ocurren y cómo evitarlos?

Causas del dolor de cabeza post entrenamiento

Antes de nada, y lo más importante, si sufres dolores de cabeza tras practicar deporte, por favor consulta con un especialista. Los dolores de cabeza posteriores al entrenamiento o una competición son habituales, pero es muy importante que un médico analice qué ocurre en tu caso.

Dicho esto, los dolores de cabeza pueden surgir por varias razones: en primer lugar por una baja hidratación mientras estamos entrenando. Recuerda estar bien hidratado a lo largo de todo el entrenamiento. Y como previa, comer verduras y frutas a lo largo del día.

Esta deshidratación, unida a una bajada de azucar en sangre puede provocar microlesiones en los nervios. En este sentido, se puede evitar tomando una pequeña comida una o dos horas antes de comenzar a entrenar. Esta ingesta ha de incluir una mezcla de carbohidratos y proteínas. Por ejemplo, prueba con un panecillo con pechuga de pollo y una pieza de fruta, y bebe agua y bebida isotónica. Durante el ejercicio, si es prolongado, prueba a comer algo unos veinte minutos antes de acabar el entrenamiento. Si no tienes sensación de hambre, prueba con algún tipo de bebida con carbohidratos, o a dar un mordisco a una barrita.

Además la prolongación excesiva del esfuerzo físico hasta límites a los que no estamos acostumbrados puede ser otro motivo.

En tercer lugar, la postura corporal que mantengamos mientras practicamos deporte puede causar cefalea tensional, que termina derivando en presión intracraneal y dolor de cabeza. Si es en la bicicleta, que suele ser lo más habitual, ponte en manos de un especialista y hazte un estudio biomecánico, es más que posible que elimine todos los problemas posturales.

Si es corriendo, también pide ayuda a especialistas que corrijan tu técnica. Además, trabaja la fuerza y la elasticidad de los músculos afectados, tales como cuello, hombros y espalda.

El sol también puede provocar dolor de cabeza: si eres de los que tienen que entrenar con la luz del día, y esta es intensa, prueba a llevar gafas de sol y una gorra. De igual manera, y para evitar que la tensión arterial se vea incrementada, no utilices ropa demasiado calurosa.