Recientemente hablábamos de que era posible mejorar la fuerza y reducir la grasa al mismo tiempo, y que para ello había que seguir durante un determinado periodo de tiempo una dieta hipocalórica, baja en calorías. Pues bien, hoy os ponemos un ejemplo de cómo tendría que ser esa dieta para tener éxito.

Antes de nada hay que tomar unas premisas de partida: los ejemplos son eso, ejemplo, y cada uno ha de adaptárselos, dado que ninguno seguimos los mismo patrones y es muy complicado que los parámetros sean iguales.

Como referencia hemos tomado una persona que habitualmente ingiere 2.100 calorías, con un porcentaje de grasa cercano al catorce por cierto, con un peso corporal de 71kgs y un metabolismo basal de 1.550 calorías que quiere reducir su grasa corporal hasta el nueve por ciento, lo que supone bajar unos cinco kilos aproximadamente. Os podría decir que es inventado, pero no: soy yo 🙂

¿Cómo planificarlo? 

Si recordáis, hablábamos de que había tres tipos de días: sin entrenamiento (A), entrenamiento medio (B) y entrenamiento de intensidad alta (C).

Si voy a entrenar la fuerza cuatro días, pongamos que los días de mayor intensidad van a ser los domingos, que lunes, miércoles y viernes descanso, y que martes, jueves y sábado tengo un entrenamiento medio.

 Es decir, tendríamos un esquema, dentro de la semana: A, B, A, B, A, B, C.
  • Día A: 1.600Kc / 120g HC / 195g Prot / 45g Grasas
  • Día B: 1.800Kc / 120g HC / 210g Prot / 88g Grasas
  • Día C: 2.100Kc / 350g HC / 180g Prot / 32g Grasas

Hay que tener en cuenta que para tener más éxito los carbohidratos, al menos un buen porcentaje, han de consumir en un periodo de tiempo muy cercano al entrenamiento: un treinta por ciento antes, y un cincuenta por ciento después.

Está claro que seguir una dieta hipocalórica es difícil, se necesita mucha fuerza de voluntad. Para evitar la monotonía y la frustración recomiendo usar especias, que lo que comamos, tenga intensidad de sabor. Yo soy muy de comino y jengibre, pero vosotros mismos. Y bueno, ya sabéis: verduras a saco, que su volumen calórico es siempre muy reducido, y sacian.