¿Cómo se puede desarrollar un mercado que para algunos está en su auge y para otros va hacia el declive? Entendiendo que el mayor cliente de un evento de triatlón son los propios triatletas y por tanto lo más importante -seguramente- reside en analizar sus perfiles psicosociales para luego saber cómo dirigir las posibilidades que les brinda el mercado.

Desde una perspectiva más global es destacable que podemos encontrar triatletas de todas las edades: desde los 18 hasta los 80 años (sin tener en cuenta los eventos que se realizan para los más jóvenes). Dentro de esta división demográfica la mayor representación por edades comprende la franja de los 30 a los 40 años y el 70% del total son participantes masculinos.

También hemos de mencionar que bajo la media europea (incluyendo Reino Unido) muchos de ellos tienen estudios superiores (80%) y unos ingresos anuales (visto como unidad familiar) de entre 40.000€ y 120.000€, además de uno o varios hijos.

Si a estos números le sumamos las conclusiones del análisis hecho por la Universidad de Málaga donde demuestran que (1) los triatletas sufren ansiedad cognitiva y somática, pero con un nivel muy alto de autoconfianza, que (2) además poseen un buen desempeño del rol académico o laboral pero con dificultades para integrar mejor el entorno familiar y social y que (3) presentan altos niveles de motivación, está claro que el mercado se enfrenta a un cliente complejo y exigente.

Y a pesar de todo, la evolución de los triatletas activos a lo largo del mundo sigue creciendo a una media del 10% anual (ver gráfico 1). Sumando las modalidades de triatlón sprint, olímpico, medio y larga distancia en el año 2014 hubo 2,3 millones de triatletas activos (fuente ITU). Dos de los países que marcan la tendencia en este deporte son Estados Unidos y Reino Unido cuyos datos del 2015 son más que esperanzadores para los que nos dedicamos a la organización de pruebas de triatlón.

Por un lado tenemos que hay unos 575.000 triatletas activos en USA de los cuales el 34% son deportistas femeninas y unos 130.000 en Reino Unido de los cuales el 28% son mujeres. El dato más relevante es que ante la pregunta de cuántos de ellos y ellas esperan seguir activos en el futuro la respuesta afirmativa en USA es del 80% y en UK del 76%. Parece que el reto está en identificar como compensar la tasa de crecimiento anual del 10% planteada a nivel
internacional.

Otro dato de mucho interés es que el gasto per capita del triatleta en USA asciende a los 4.485€ y en UK a los 3.990€. El mayor gasto reside en la compra de la bicicleta.

Y por último no podemos olvidar el papel de las redes sociales en esta descripción global en cuyo caso una media del 25% de los triatletas las utiliza para autocitarse o dar referencias y noticias de terceros.

Principales conclusiones

  • los datos indican que el triatlón seguirá si no creciendo, al menos manteniéndose por muchos años.
  • el triatlón es un deporte que combina otros tres lo que en un principio es una barrera de entrada se convierte en que los iniciados estás dispuestos a gastar una significativa cantidad de dinero.
  • los triatletas activos permanentes gastan dinero en viajes y renovación de material.
  • la tasa de renovación de triatletas activos dependerá de la capacidad de las federaciones y organizadores de pruebas para retener a los deportistas mediante servicios y pruebas atractivas.
  • una de las claves para el sector será la capacidad de aumentar el número de participantes noveles.
  • solo en USA y UK el volumen medio del mercado es de 3,3 millones de euros.

Observaciones finales

  • los triatletas son deportistas exigentes pero que si se cuidan bien también son agradecidos y fieles a las pruebas.
  • tienen como media una capacidad de gasto alta en comparación a otros deportes.
  • el futuro del triatlón pasa por aumentar la participación femenina y en dar valor al mercado de segunda mano así como en organizar pruebas de calidad enfocadas a los deportistas amateurs.
  • si hacemos esto bien todos las actividades y servicios subyacentes del sector (entrenadores, nutricionistas, médicos, clubes y federaciones, organizadores de pruebas, diseñadores y fabricantes de neoprenos, bicicletas, zapatillas, gafas, etc…) seguirán teniendo en el triatlón una fuente de ingresos de referencia.