¿Eres nuevo en esto de pedalear? ¿Aún no controlas el pedaleo del segmento de bicicleta? Pues allá vamos con una pequeña guía (el kit básico, eh!) que te sirva de ayuda.

Desarrolla el motor y luego ya nos centraremos en el chasis

Sí, unas ruedas de carbono o un casco aerodinámico son un material cojonudo, y en las fotos vamos a quedar monísimos, y posiblemente si vamos a una cicloturista o al segmento de bicicleta del Ironman de Barcelona nos vendrán bien, pero lo importante es centrarse antes de nada en trabajar las piernas y el core. Sobre todo el core para tener estabilidad. Así que si estás empezando, píllate una bici básica, no te andes con locuras, lee de nuevo el primer punto, y hacer kilómetros como si no hubiera mañana. Y luego, cuando no pedalees, al gimnasio a hacer trabajo de core.

Sobre todo, entrena

Una vez que me quejaba de que en los entrenamientos de mi club me quedaba atrás a la mínima, Miquel Morales me dio la solución a todos mis problemas: “el truco para mejorar en la bicicleta es hacer horas, horas y horas”. Sé que es un coñazo lo de emplear las mañanas de sábado y de domingo en tirarte para la montaña con los compañeros, pero es lo que hay que hacer: acumular kilómetros que nos enseñen cómo ponernos encima de la bicicleta, cómo cambiar de marcha al empezar a subir un fuerte desnivel, cómo responder a los demarrajes…

Al entrenar no hay descanso

No tengo absolutamente nada contra aquella gente que sale a entrenar un sábado por la mañana y en medio del camino hace una parada en un bar de un pueblo perdido en la mañana para meterse entre pecho y espalda un desayuno pantagruélico a base de bocadillo de panceta y café. Ojalá pudiese hacerlo yo todos los fines de semana. Pero si somos nuevos sobre la bicicleta y tenemos un objetivo a corto o medio plazo, esas cosas aún no nos las hemos ganado. Eso es para aquellos que llevan años entrenando y nos llevaban miles de kilómetros de ventaja. Nosotros estamos en otra fase: montamos la bici, nos ponemos el casco, y a entrenar nuestros 60, 90 o 120 kilómetros incorporando:

  • Fase de aceleración: vamos calentando poco a poco. Es el único momento para ir hablando con los compañeros.
  • Algún puertecito que nos active.
  • Series de velocidad en plano que nos suban las pulsaciones.
  • Acumulación de kilómetros a ritmo cómodo.
  • Fase de desaceleración camino de casa.
Foto: Cyclesport

Foto: Cyclesport

Habrá que entrenar la técnica, ¿no?

La técnica, como en cualquier aspecto de la vida, es muy importante. Así que habrá que entrenarla:

  • Nuestro pedaleo no ha de ser circular, si no de arriba hacia abajo, como si nuestras piernas fueran dos pistones.
  • Hemos de aprender cómo girar en los descensos, sabiendo equilibrar el peso.
  • ¿Y la posición? Pues habrá que practicarla.

Para quien aún no sepa cómo darle a estos aspectos, en Planeta Triatlón tenemos un artículo maravilloso de aspectos básicos de cómo entrenar la técnica en la bicicleta. Os lo recomiendo.

Gana fortaleza mental

Ya lo hemos dicho antes: salir a entrar un sábado es muy duro. Y más si es invierno y hace bien de frío. Así que hemos de ganar fortaleza mental y aprender que esto de la bicicleta va de hacer sacrificios. Una de las pocas cosas que me gustan de Josef Ajram es una frase: “cuando no tengo ganas de entrenar, me digo a mí mismo que al menos voy a salir diez minutos, y si sigo sin ganas, me vuelvo para casa. Nunca me he vuelto a casa”. Y tiene razón. Una vez que te subes a la bicicleta, las cosas cambian. Aguantarás más o menos, pero al menos un entrenamiento válido habrás hecho. Y ya sabes, si sales solo, aquí tienes unos trucos para salir en bicicleta en solitario.