Los Vikingos recorrieron un largo camino acuático y terrestre desde Escandinavia hasta el Imperio Bizantino para conquistar Constantinopla. Navegaron des del mar Báltico, pasando por los ríos rusos, cuando el cauce del río era insuficiente para la nave, la sacaban a tierra y la llevaban a otro río o a una zona de mayor cauce. Y así llegaron al mar Negro y des de allí atacaron Constantinopla por su lado este. Con estos antecedentes históricos, no sorprende que el SWIMRUN lo inventaran los descendientes de los vikingos.

El SWIMRUN es una disciplina deportiva que lleva 10 años en auge en los países nórdicos. Se trata de un “acuatlón salvaje” donde se alterna la carrera a pie por terrenos que van desde playa, espigones, rocas, senderos hasta el asfalto, con la natación a mar abierto. Todo ello sin transiciones, se nada y corre alternativamente con el mismo atuendo. Esto implica nadar con calzado y correr con neopreno. La carrera más extrema de esta modalidad es Otillo, que significa “de isla a isla” y se celebra el primer lunes de septiembre en Estocolmo. Se cruzan 24 islas, un total de 65 kilómetros de carrera a pie y 10 de natación a mar abierto, con más de 40 entradas y salidas del agua, tramos de nado que van de 100 a 1800 metros y de carrera a pie de 70 metros a 19 kilómetros.

Si es duro correr un maratón, un trail o un ultratrail con la indumentaria apropiada pensada para no producir rozaduras y transpirar y con el calzado seco, imagina correr encorsetado con un neopreno y las zapatillas recién sumergidas en agua salada y nadar con calzado deportivo. Hay que tener un umbral de incomodidad y sufrimiento muy alto para hacer SWIMRUN.

Los requisitos para participar son muy pocos teniendo en cuenta la exigencia de la competición; ser mayor de edad, saber nadar, participar en parejas, por seguridad, y llevar el material necesario que consta de un neopreno y un silbato por participante, un kit de primeros auxilios, brújula y un mapa en una bolsa estanca por equipo para llevar el material.

Esta disciplina, totalmente desconocida para mí hasta hace tres meses, ha llegado a nuestro país por primera vez este mes de abril en la Costa Brava. Como amante del trailrunning, del nado en aguas abiertas, la naturaleza y los retos deportivos poco concurridos y salvajes, al ver un video promocional de la disciplina, decidí que quería probarlo. En la versión SWIMRUN Costa Brava, existían tres distancias a elegir, la maratón, 41.650 metros (6.250 Swim, 35.650 Run), la media maratón, 21.070 metros (2700 Swim, 18.370 Run) y una versión short de 12.220 metros (1570 Swim, 10.650 Run). Mi fiel amigo y compañero de batallas Eric se apuntó conmigo a la distancia media maratón. Eric lo comparó con su afición por los barrancos, en los que puedes estar más de 8 horas con neopreno realizando actividad a ratos acuática y a ratos terrestre cargando mochila y cuerdas, en contacto con la naturaleza.

Foto: Swincostabrava Media

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EL MATERIAL

Lo primero que tuvimos que hacer es estudiar minuciosamente el material. En nuestro medio no había ninguna experiencia en esta disciplina y, teniendo en cuenta que se trata de un tipo de competición en la que las condiciones climáticas y medioambientales son relevantes, el material e indumentaria son claves.

El neopreno: En los países nórdicos existen neoprenos específicos de SWIMRUN fabricados por Orca, cortos de piernas y brazos, de mayor grosor en piernas (7 mm) para aumentar la flotación de las mismas ya que al nadar con calzado, tienden a hundirse, y más finos en la zona de las axilas e ingles (2 mm) para facilitar la carrera a pie. También cuentan con una doble cremallera, delantera y trasera, para facilitar la ventilación y disponen de un par de bolsillos. Dado que en nuestro país no estaban todavía comercializados en tiendas y la opción de compra on-line podía suponer más de 400 euros, decidimos alquilarlos a la organización. Después de la carrera, debo decir que el neopreno específico solo aporta un plus de ventilación al disponer de una cremallera frontal y ser corto de piernas y brazos, pero no deja de ser un neopreno, una pieza de ropa rígida y que no transpira así que resulta igualmente incomodo que cualquier otro neopreno para correr.

Las zapatillas: Existe una marca sueca de calzado específico de SWIMRUN llamada Iceburg que lo fabrica. Es un calzado de trail especialmente ligero y con una suela de gran agarre para evitar resbalar encima de rocas mojadas. Optamos por llevar nuestro calzado habitual de trail, eso sí, cambiando los cordones de ropa por los elásticos para evitar que se desataran al estar en contacto con el agua.

Accesorios para nadar: Los participantes llevan todo tipo de artilugios para facilitar el nado con calzado. Pullboys, manoplas, aletas, todo está permitido, aunque lo que lleves nadando lo arrastras toda la carrera a pie así que tampoco conviene pasarse de accesorios. Las manoplas las llevan todos los participantes, desde rígidas a guantes de neopreno. Nosotros optamos por el guante de neopreno, que te protege fuera del agua cuando hay que subir por rocas llenas de erizos y se puede correr con él sin que moleste. El Pullboy también lo lleva todo el mundo. Nadar con zapatillas anula el movimiento de las piernas y aumenta el peso de las mismas, por tanto dificulta la flotabilidad del tren inferior. Para fijarlo y no perderlo en medio del océano, los participantes han ideado un sistema que se basa en hacer cuatro agujeros por los que se pasan unas gomas que lo fijan a una pierna. Al nadar lo sitúas entre las piernas y al correr, le das la vuelta y queda fijado en la parte lateral del muslo.

Foto: Swincostabrava Media

Foto: Swincostabrava Media

Cuerda y sistema de sujeción: Los miembros del equipo no deben distanciarse más de 10 metros en el agua ni de 100 en la carrera a pie así que se recomienda llevar una cuerda de un máximo de 10 metros de longitud, aunque no es obligatoria. Nosotros nos equipamos con dos cinturones de seguridad de escalada y una cuerda fina de 10 metros que la podíamos ligar y desligar al cinturón. En nuestro caso, tenemos ritmos de natación muy parecidos y, a pesar de que el mar estaba movido, no nos encordamos en ningún momento. Aunque no sea obligatorio, es muy recomendable llevar la cuerda y el cinturón por si el mar se enfurece, situación en la cual, por muy parecido que sea el ritmo de natación de ambos miembros del equipo, es difícil mantener el contacto visual.

LOS ENTRENAMIENTOS

De forma habitual ya corremos y nadamos, pero hasta el momento no lo habíamos hecho con este atrezzo y había que probarlo.

Nadar con zapatillas, si lo haces con sistemas de impulso y flotabilidad complementarios (manoplas y pullboy) resulta menos incomodo de lo que puede parecer. Requiere mayor esfuerzo del tren superior pero es asumible. Lo probamos en la playa de Barceloneta entre una multitud de gente tomando el sol, que es lo que se acostumbra a hacer en la playa una mañana de domingo. Una señora que estaba en la orilla refrescándose los pies, al vernos con calzado a punto de meternos en el mar, se disponía a decirnos algo y, antes de poder hacerlo, le dijimos: “señora, mejor no pregunte ….” La mujer, al igual que nosotros y probablemente toda los ocupantes de la playa, nos estábamos partiendo de risa con el espectáculo que estábamos ofreciendo.

Foto: Swincostabrava Media

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Correr con neopreno es harina de otro costal. A pesar de no disponer del neopreno específico, era crucial probarlo y lo hicimos con el que teníamos para las travesías y triatlones. El espectáculo que ofrece una persona corriendo por las calles de la ciudad con neopreno es digno de ver. La dificultad de movimientos es más o menos llevadera pero lo verdaderamente molesto es la falta de transpiración, el sudor cae a chorro por las partes de tu cuerpo que no están cubiertas, muñecas y tobillos, hasta el punto que las zapatillas quedan totalmente empapadas y las manos van chorreando, como si vinieras de correr en medio de una tormenta. A pesar de estas incomodidades, si compartes este entreno con alguien, como hicimos con Eric, llegas a casa asfixiado, deshidratado y con varios kilos menos pero con la mandíbula desencajada de reír.

LA CARRERA

La salida de la media maratón se situaba en la playa del Port Bo de Calella de Palafrugell y la llegada en Playa de Aro. El punto de encuentro de la carrera era en Playa de Aro donde había que dejar el coche y las cosas en el guardarropía y desde allí, un autocar nos llevaba a Calella de Palafrugell.

En la misma línea de salida tuvo lugar la revisión del material obligatorio. Fuimos penalizados por dejarnos en el coche la venda impermeable (kit de primeros auxilios).

Tras el pistoletazo de salida, empezábamos con un tramo de carrera a pie que, según la organización, era de 1,5 km, pero que fueron muchos más ya que estuvimos entre 25 y 30 minutos corriendo antes de entrar al agua por primera vez. Fue el peor segmento de la competición por el calor y es que, por muy corto de pierna y manga que sea, un neopreno no está diseñado para correr y te hierves vivo en tu propio sudor. Llegar a la orilla del primer tramo de natación fue un regalo de Dios. Había mala mar y el agua estaba helada pero con lo sofocados que veníamos, no nos importó lo más mínimo. Nos informaron que sería un tramo de 150 metros pero fueron muchos más, unos 300 metros por lo menos. A partir del momento en el que sales del agua por primera vez, correr con neopreno ya no resulta tan asfixiante, el remojo en agua helada y estar empapado te mantiene “fresco” un buen rato y cuando vuelves a estar sofocado, ya tienes que lanzarte al mar de nuevo.

Foto: Swincostabrava Media

Foto: Swincostabrava Media

El segundo tramo de natación fue muy bonito y anecdótico. Pasamos por una zona muy rocosa y poco profunda y con el mar muy revuelto. Suerte que no nos encordamos, con lo larga que era la cuerda y la poca profundidad, se hubiera enganchado con las rocas, o algún nadador intrépido de los que pasó entre nosotros hubiera quedado atrapado. Estuvimos nadando en paralelo a 3-4 metros de distancia sin necesidad de cuerda. No fue así en otras parejas. Una participante se detuvo para buscar a su compañero, un tal Jason, y gritó desesperadamente JASOOOOOOOOON!!! Eric comparó esa escena con una escena de la película “El Náufrago” de Tom Hanks, cuando pierde a su querida pelota llamada Wilson i empieza a gritar su nombre en medio del océano: WILSOOOOOOON!!! Para atarse, mejor utilizar una cuerda corta y nadar en línea para evitar enganchar rocas del fondo o participantes.

Posteriormente fuimos corriendo por diferentes partes del Camí de Ronda, sendero que discurre al lado del mar por toda la costa Brava, de una belleza singular y entrando y saliendo en el agua por diferentes calas y salientes rocosos.

La parte del recorrido que es mejorable es el tramo de carrera a pie que traviesa Palamós, un pueblo con un frente marítimo muy edificado y poco salvaje, que discurría por un paseo marítimo de asfalto muy caluroso. El último tramo de natación fue también poco glamuroso, tal como entrar en la misma playa donde estaba la meta (Playa de Aro), nadar un segmento de 400 metros bordeando la playa y volver a salir por el mismo sitio para después ir hacia la meta. Salvo estos dos tramos, el resto del recorrido tanto terrestre como marítimo, fueron espectaculares.

En relación a la organización, la impresión global es excelente teniendo en cuenta que es la primera edición. Se podría mejorar la información que facilitaban los voluntarios al inicio de cada tramo en cuanto a las distancias y señalizar el kilometraje en algún punto de la carrera a pie. Finalmente añadir que los avituallamientos, en el primer tramo, fueron insuficientes, empezar en seco con casi media hora de carrera enfundado en un neopreno te hace sudar hasta las entrañas y sería interesante situar un avituallamiento al final de ese primer e infernal tramo de carrera a pie, el primero no lo encontramos hasta casi la mitad del recorrido.

CONCLUSIONES

El SWIMRUN es una experiencia espectacular desde todos los puntos de vista; una inmersión salvaje a la naturaleza, una competición deportiva “épica” muy exigente físicamente. Dado que es una modalidad en pareja, es importante hacerlo con un compañero con el cual tengas un ritmo de natación y carrera similar y a la vez, mucha complicidad. Con la de vicisitudes que compartes con ella, o se refuerza el vínculo entre ambos o se rompe definitivamente. Recuerdo una pareja de hombres franceses que no paraban de gritarse, no entendíamos nada de lo que se decían pero por sus caras y tonos de voz, nada bueno. No llegaron a las manos de puro milagro.

De tanto que nos gustó, ya estamos inscritos a la próxima competición de SWIMRUN de nuestro país que tendrá lugar el día 28 de octubre en el Cap de Creus (en el norte de la Costa Brava). En noviembre se disputa otra competición de SWIMRUN, con varias distancias a elegir que incluirá una de larga distancia en la costa de Barcelona y El Maresme y que tampoco me quiero perder.

Por último, agradecer a Eric su colaboración para escribir esta crónica y también por acompañarme en tantos entrenamientos, competiciones y haberse convertido en mi fiel compañero de batallas y mejor amigo. ¡Gràcies Eric!