Lo primero es definir en qué consiste este tipo de entrenamiento. Se utilizan estímulos eléctricos para provocar contracciones involuntarias en los músculos. ¿Cómo se logra la estimulación? Con dos electrodos que se colocan sobre la piel, uno rojo y positivo y otro negro y negativo, el estímulo otro fluye de un polo a otro consiguiendo que la fibra muscular se contraiga al recibir la corriente eléctrica.

Es importante saber que cada persona reaccionará de un modo completamente diferente a la intensidad de los electrodos. No tiene por qué una persona más fuerte aguantar más intensidad que una más débil en otros aspectos deportivos.

La búsqueda del punto motor en la electroestimulación

El punto motor es el punto más sensible al estímulo eléctrico, donde lograremos con una menor intensidad generar mayor contracción muscular y se reclutarán mayores fibras. Es lo primero que hay que hacer, ya que trabajar sobre estos puntos hará más efectivo el entrenamiento. ¿Cómo se busca? Colocaremos un electrodo negro en el origen del músculo y utilizando gel conductor junto al electrodo negro vamos explorando el músculo con la ayuda de un boli que transmite el estímulo. Encontraremos el punto de mayor contracción muscular y debemos recordarlo para siempre colocar el electrodo rojo en esa posición.

Formas de trabajar con el electroestimulador

Son entrenamientos de una intensidad muy alta, recordemos que se trabaja el músculo de forma activa y pasiva; nunca deben superar los 10-20 min, dependiendo de la intensidad a la que se entrene. Una sesión de poca duración y de leve intensidad ya deja una sensación de esfuerzo físico continuado elevada y unas agujetas posteriores considerables.

Hay una gran variedad de entrenamientos ya que puedes realizar cualquier gesto o movimiento mientras funciona la electroestimulación. Se aconseja realizar ejercicios del mismo ámbito en el que compite o entrena el deportista, aunque pensamos que no el músculo tiene memoria. Un gimnasta puede utilizarlo mientras hace cualquier levantamiento de peso, un futbolista al disparar a puerta o realizar esprines, un ciclista mientras pedalea, el runner en el gesto de correr… y así.

Estudios muy prestigiosos confirman sus beneficios en los deportistas. Las personas que entrenaban habitualmente y comenzaron a usar la electroestimulación aumentaron considerablemente sus capacidades de fuerza máxima fuerza-velocidad y potencia.

Entrenamiento estático

Se utiliza especialmente en la recuperación deportiva de lesionados de gravedad para ir incorporando poco a poco la movilidad en los puntos nerviosos y en los músculos. Se acortan los plazos de recuperación. También lo pueden utilizar personas que no tienen tanto tiempo libre para realizar deporte, pero no quieren ser sedentarios, la electroestimulación les permite sentirse activos mientras están en su hogar haciendo otras tareas.

Programas como el Tens Modulado que actúa a intensidades bajas para realizar un efecto analgésico en la zona o programas de capilarización para aumentar el riesgo sanguíneo son los que más ayudan a recuperar al músculo.

También se emplea en programas de fuerza resistencia o fuerza pura en la que se consigue una prevención de la atrofia muscular.

Entrenamiento dinámico

La electroestimulación busca el impacto y la estimulación nerviosa de forma involuntaria, con contracciones provocadas por la corriente eléctrica. Si a este entrenamiento le sumamos el movimiento voluntario que realizamos al practicar deporte conseguiremos un entrenamiento duro y exigente, es el mismo ejercicio de siempre, pero con hándicap, los nervios trabajan tanto de forma involuntaria como voluntaria, el desgaste es máximo. Como si entrenásemos con lastre, pero con una activación muy superior, no tiene nada que ver. Rendimiento muscular mucho más alto, la activación de los músculos permite ganar coordinación, fuerza, resistencia, se sorprende al cuerpo al entrenar lo mismo, pero de una forma muy distinta.

Ejemplo concreto:

Primero se inicia el entrenamiento estático para calentar el músculo y después se sale a correr. Es un entrenamiento que potencia el rendimiento deportivo porque se empieza a correr con el sistema cardiovascular prácticamente intacto, pero con los nervios desgastados por la electroestimulación estática.

Además de hacer los movimientos que más vamos a utilizar en el deporte que practicamos también tenemos que fortalecer los músculos principales que más trabajan en cada deporte. En el caso de la natación, dorsales y hombros; en el ciclismo glúteos y cuádriceps y para los runners isquiotibiales y gemelos. Además, hay que fortalecer los lumbares y los abdominales, básicos para cualquier ejercicio.

Electroestimulación en los estiramientos

No llega a ser entrenamiento estático ni entrenamiento en movimiento. Se trabaja sobre todo la elasticidad, pero es la electroestimulación más peligrosa, si se hace de forma incorrecta puede generar molestias en los tendones, por lo que solo se recomienda trabajarlo cuando se tiene experiencia en los otros dos entrenamientos y siempre bajo la supervisión de un profesional, al menos en los primeros entrenamientos.

Consejos imprescindibles antes de usar la electroestimulación

En el caso de la marca más famosa, los electroestimuladores Compex, se ofrecen tres planes de entrenamiento según el tipo de triatlón:

  • Triatlón de corta distancia
  • Triatlón de media distancia (L)
  • Triatlón de larga distancia (XL)

Las sesiones están pensadas para correr 10, 12 y 16 semanas respectivamente.

Para empezar a entrenar es fundamental tener una buena condición física, estar en forma, la electroestimulación no es un juego y el cuerpo debe estar entrenado, mínimo haber entrenado durante un mes de forma regular antes del inicio de la electroestimulación.

De la misma manera, nunca se puede empezar por el entrenamiento de un triatlón de Half-Ironman si no se ha corrido uno de corta distancia o empezar un Full-Ironman si no se ha competido en el anterior. El proceso de aprendizaje y de adaptación a la electroestimulación debe superar las 2-3 semanas.

Para que el progreso del músculo estimulado sea un éxito es fundamental llevar al nervio a su máxima tolerancia, llegar a aplicar el nivel más alto de intensidad que aguante el sujeto que entrena con la electroestimulación. ¿Cómo se determina este nivel? Con el propio juicio del deportista, nunca debe doler y deben ser contracciones poderosas, pero en ningún caso como decimos intolerables. Cuantas más fibras musculares lleguen a su punto motor mayor será el crecimiento muscular, punto en el que el nervio encuentra la mayor sensibilidad al estímulo eléctrico.

La rutina adecuada es buscar el progreso y el crecimiento de intensidad, es decir, ir aumentando gradualmente la intensidad. Cada 3, 4 o 5 contracciones sube la intensidad hasta alcanzar la mayor tolerancia que soportes.

¿Es realmente efectivo este tipo de entrenamiento?

Al final los entrenamientos dependen de mil factores y cada deportista es un mundo, pero esto es lo que opinan los profesionales del triatlón, los que más saben de esto vamos:

Mario Mola lo califica como un entrenamiento invisible que ayuda a mejorar, que es cómodo y tiene garantía de calidad. Estos son los beneficios que le otorga Compex:  «El descanso y una buena recuperación son aspectos importantísimos para poder hacer frente a intensos y/o prolongados periodos de entrenamiento«. ¿Cuáles son los mejores programas para el campeón español? Afirma que utiliza el programa de capilarización antes de las competiciones y los programas descontracturantes o el tens modulado post-entrenamiento o competición, perfectos para hacer frente a pequeñas molestias. Además, complementa sus entrenamientos semanales con dos o tres sesiones en los que utiliza programas de resistencia explosiva junto al electroestimulador.

Josh Amberger, mejor segmento en natación en el campeonato del mundo de Ironman, se declara un enamorado del electroestimulador. Explica que sin la ayuda de la electroestimulación solo se pueden entrenar los músculos hasta donde permite la fatiga, sin embargo, el Compex: «permite entrenar los músculos un poco más sin necesidad de estresar el corazón y los pulmones«. Es decir, valora positivamente el entrenamiento pasivo que permite el Compex, tanto para ganar fuerza como para la recuperación y es «el modo perfecto para dar un paso más en el entrenamiento».

Cuáles son los mejores electroestimuladores

Si estás buscando, no dudes en leer nuestro artículo sobre Qué electroestimulador comprar. Ahí tendrás toda la información para saber cuál es el que más se adapta a tus necesidades.