Ya hemos dicho que una de las principales razones para usar la electroestimulación es que mejora nuestra resistencia. En triatlón de larga distancia, esta es una razón más de peso. Si además como yo sois de los que en invierno no tenéis otro remedio que utilizar el rodillo, añadir sesiones en las que se utilice la electroestimulación incrementará la eficacia del entrenamiento.

¿Cómo?

Tal como digo, el invierno es ideal para utilizar el rodillo. Y este es el momento perfecto para generar una base aeróbica que nos permita alcanzar, en medio de la temporada, nuestros picos de forma. El invierno es cuando hay que acumular kilómetros y paulatinamente ir trabajando la fuerza resistencia, la fuerza explosiva…

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Así que es un momento perfecto para utilizar nuestro electroestimulador deportivo en modo Resistencia aeróbica. Esto nos facilitará una mejor absorción del oxígeno y un aumento del rendimiento en las tiradas de larga duración.

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Aparte, hay otros tres programas que pueden ser útiles en nuestras sesiones de rodillo:

  • Fuerza resistencia: nos va a ayudar a mejorar las capacidades lácticas musculares. Esto nos permitirá a posteriori realizar esfuerzos intensos y prolongados.
  • Fuerza: aumentaremos la fuerza máxima y la velocidad de contracción muscular.
  • Fuerza explosiva: incremento de la capacidad de generar una gran fuerza en un corto espacio de tiempo. Si practicamos triatlón de corta distancia, en el que es básica la capacidad para lanzar demarrajes, habrá que utilizar este programa a menudo.

Os dejamos con dos vídeos en los que se utiliza la electroestimulación en el rodillo.