Un año más los Premios Laureus han reconocido a los mejores deportistas del mundo. La gala deportiva más importante del mundo celebraba su edición número 19 el pasado lunes en Mónaco, y allí se reunieron los mejores especialistas en diferentes disciplinas. Una estrella para todos los amantes de la carrera brilló con luz propia, el keniano Eliud Kipchoge, que si bien no consiguió llevarse el Sportsman of the year (que fue para el tenista Novak Djokovic), sí consiguió el premio al mejor logro deportivo del año.

 

Eliud Kipchoge

 

Todo estaba preparado el pasado 16 de septiembre para que Eliud Kipchoge luchase por bajar de 2:02:57 en maratón. El keniata, el mejor maratoniano de la historia según The New York Times, no decepcionó: 2:01:39, más de un minuto de ventaja sobre la anterior marca, los 2:02:57 que, también en Berlín, estableciese Dennis Kimetto en 2014.

Eliud Kipchoge es el hombre que siempre sonríe. Sonreía el pasado mes de mayo de 2017 cuando se quedó a apenas veinticinco segundos de bajar de las dos horas en el proyecto de Nike Breaking2, y sonreía cuando, habiendo dejado atrás la puerta de Brandenburgo, establecía un nuevo récord del mundo de maratón en septiembre. En la gala de entrega de los Premios Laureus le hemos vuelto a ver sonreír como solo sabe hacerlo él. Su discurso lleno de sabiduría después de la gala nos muestra la sencillez y humildad de uno de los mejores corredores del mundo:

«Creo que un mundo donde todo el mundo corre, es un mundo pacífico. Un mundo deportivo es un mundo sano y un mundo más agradable. Este premio significa que he tenido un gran impacto en el mundo, ser reconocido como mejor logro deportivo no solo en el mundo del atletismo, sino en el deporte».